dimarts, 30 de setembre de 2008

Escupiré sobre vuestra tumba - Boris Vian


Vian, Boris. Escupiré sobre vuestra tumba
Barcelona: Circulo de Lectores, 1989



J'irai cracher sur vos tombes
Traducció: Jordi Martí Garcés



>> Què en diu la contraportada...
Violenta y casi revulsivamente pornográfica, Escupiré sobre vuestra tumba busca herir la sensibilidad del lector y lo consigue en la mayoría de los casos...
Exabrupto antirracista, logró a la vez irritar a los críticos y ser condenada por ultraje a la moral y a las buenas costumbres.

Lee Anderson, un estadounidense de raza negra pero apariencia de blanco, decide vengar la muerte de uno de sus hermanos y la paliza recibida por el otro, ambas ejecutadas por racistas blancos.
El sobrecogedor plan de violencia física y sexual que trama y lleva a cabo con la minuciosidad del obseso ha sentado siempre como una fulminante patada en el estómago a quienes aceptan como "natural" que todo el mundo tiene algo de racista. Quizá ése sea el mayor mérito literario de Escupiré sobre vuestra tumba, el de haber agitado sin contemplaciones -y sólo con palabras- una gran cantidad de conciencias. Frente a ello, el haber importado definitivamente la novela negra de EE.UU. a Europa y haberse burlado a más y mejor de los críticos es una cuestión menor para el público en general, que no para los especialistas.
Significativamente, la historia de esta novela es casi otra novela. Publicada (1946) bajo pseudónimo, logró hacer creer en la autoría de un negro estadounidense, pese a que en su prólogo se deslizaban reveladoras pistas contra tal supuesto. Al cabo de un año, Escupiré sobre vuestra tumba se convirtió en un best-seller y al siguiente fue adoptada al teatro. En 1948, la "buena sociedad" francesa reaccionó como si en efecto hubiera recibido un escupitajo en lo más sagrado de sus cimientos: calificó esta novela de ultraje a la moral y a las buenas costumbres, junto con otra que Boris Vian también había publicado bajo el pseudónimo de Vernon Sullivan. Cuando en 1959 Escupiré sobre vuestra tumba estaba siendo adaptada al cine, el autor tuvo sus más y sus menos con los realizadores; el desagrado que llegó a causarle habría de resultarle totalmente funesto.


>> Com comença...
Hacia julio de 1946, Jean d'Halluin conoció a Sullivan, en una especie de reunión franco-americana. Dos días más tarde, Sullivan le entregaba su manuscrito.
En el entretanto, le contó que se consideraba más negro que blanco, pese a haber cruzado la frontera; como se sabe, varios millares de "negros" (considerados como tales por la ley) desaparecen todos los años de las listas de empadronamiento y se pasan al otro bando; su preferencia por los negros le inspiraba a Sullivan una especie de desprecio por los "buenos negros", por aquellos a los que los blancos, en las novelas, daban palmaditas cariñosas en la espalda. Opinaba que era posible imaginar, e incluso encontrar en la vida real, a negros tan "duros" como los blancos.

>> Moments...
(Pàg. 7)Y es que ¡ay!, América, la tierra de Jauja, es también la tierra de la elección de los puritanos, de los alcohólicos y del métetelo-bien-en-la-cabeza: y mientras en Francia nos esforzamos por lograr una mayor originalidad, al otro lado del Atlántico nadie siente el menor remordimiento por explotar sin escrúpulos una fórmula que ha dado ya probados resultados. A fe mía, es una manera como otra de dar el pego...

(Pàg. 19)
Los libros tenían buena salida; y en cuanto a la publicidad, me lo daban todo hecho. Cada semana la central me mandaba junto con el paquete de libros en depósito, unos cuantos folletos y desplegables, para que los colocara en las estanterías bajo el libro correspondiente o en un lugar bien visible. En la mayoría de los casos, con leer la reseña del libro y abrirlo por cuatro o cinco páginas distintas ya me hacía una idea más que suficiente de su contenido; más que suficiente, en cualquier caso, para poder dar una respuesta satisfactoria al desgraciado que se dejara convencer por los reclamos al uso: la cubierta ilustrada, el folleto y la foto del autor con la breve noticia biográfica. Los libros son muy caros, y todos esos artificios tienen una finalidad muy concreta; demuestran, además, que la gente no siente ningún interés por comprar buena literatura; el libro que quieren leer es el que recomienda su club, el libro del que se habla, y su contenido les importa un bledo.

(Pàg. 34)
Tom me pidió que no olvidara mis deberes religiosos. En realidad, había conseguido librarme de todas mis creencias, pero me las arreglaba para que se notara tan poco como lo demás. Tom creía en Dios. Yo iba al oficio dominical, como hiciera Hansen, pero estoy convencido de que no se puede conservar la lucidez y creer en Dios al mismo tiempo, y yo tenía que estar lúcido.

(Pàg. 69)
Era demasiado honesto, Tom, y eso acabaría por perderle. Creía que haciendo el bien se cosechaba el bien, y en cambio esto sólo ocurre por casualidad. Lo único que importaba era vengarse, y vengarse de la manera más implacable posible.

(Pàg. 94)
-No -dijo ella-. Nunca he oído a ningún cantante o guitarrista que cante como tú. He oído voces que me recuerdan la tuya, sí..., allí... en Haití. Los negros.
-Me halagas -dije yo-, son los mejores músicos del mundo.
-¡No digas tonterías!
-Toda la música americana ha salido de ellos -afirmé.
-No lo creo. Todas las grandes orquestas son de blancos.
-Claro, los blancos están en mejor posición para explotar los descubrimientos de los negros.
-No creo que tengas razón. Todos los grandes compositores son blancos.
-Duke Ellington, por ejemplo.
-No, Gershwin, Kern y todos ésos.
-Todos europeos emigrados -le aseguré-. Son los peores explotadores. No creo que en todo Gershwin se pueda encontrar un solo pasaje original, que no haya sido copiado, plagiado o reproducido. Te desafío a que encuentres uno solo en toda la Rhapsody in Blue...

(Pàg. 132)
-¿Por qué dices estas maldades? ¿Te gusta hacerme daño? Lo único que quería decir es que tengo miedo...
-¿Miedo de qué?
-Miedo de que me abandones antes de que nos casemos.
Me encogí de hombros.
-¿Y te parece que el matrimonio me retendría, si quisiera abandonarte?


>> Altres han dit...

>> Enllaços


dimecres, 24 de setembre de 2008

La metamorfosi - Franz Kafka


Kafka, Franz. La metamorfosis
Madrid: Alianza Editorial, 1987

Die Verwandlung
El libro de bolsillo, 4

>> Què en diu la contraportada...
En la obra de Franz Kafka (1883-1924) han quedado reflejadas tanto las huellas de su existencia personal (las difíciles relaciones con su padre, una profesión sin alicientes, la frustración de la realización amorosa) como las características del medio cultural y social en el que creció y maduró (una encrucijada de civilizaciones dentro de la Babel lingüística del Imperio de los Habsburgo). Sin embargo, como observa Hans Mayer en "La literatura alemana desde Thomas Mann" (LB 257), este universo literario es independiente de las interpretaciones psicológicas a las que tan fácilmente se prestan "las relaciones con la familia, las mujeres, la profesión, el judaísmo y la literatura" de su genial autor. La Metamorfosis desarrolla un tema extraño y alucinante, pleno de resonancia alegóricas y de inquietantes augurios (...).


>> Com comença...
Al despertar Gregorio Samsa una mañana, tras un sueño intranquilo, encontróse en su cama convertido en un monstruoso insecto. Hallábase echado sobre el duro caparazón de su espalda, y, al alzar un poco la cabeza, vio la figura convexa de su vientre oscuro, surcado por curvadas callosidades, cuya prominencia apenas si podía aguantar la colcha, que estaba visiblemente a punto de escurrirse hasta el suelo. Innumerables patas, lamentablemente escuálidas en comparación con el grosor ordinario de sus piernas, ofrecían a sus ojos el espectáculo de una agitación sin consistencia.
- ¿Qué me ha sucedido? (...)

>> Moments...
(Pàg. 42)
Hasta por la mañana no entraría ya seguramente nadie a ver a Gregorio; éste tenia tiempo sobrado para pensar, sin temor a ser importunado, acerca de cómo le convendría ordenar en adelante su vida. Pero aquella habitación fría y alta de techo, en donde había de permanecer echado de bruces, le dio miedo, sin que lograse explicarse el porqué, pues era la suya, la habitación en que vivía desde hacía cinco años...

(Pàg. 57)
La madre, cierto es, quiso visitar a Gregorio en seguida, y entonces el padre y la hermana la detuvieron con razones que Gregorio escuchó con la mayor atención, y aprobó por entero. Pero más adelante fue menester impedírselo por la fuerza, y cuando exclamaba: "¡Dejadme entrar a ver a Gregorio! ¡Pobre hijo mío! ¿No comprendéis que necesito entrar a verle?", Gregorio pensaba que tal vez conviniera que su madre entrase, claro que no todos los días, pero, por ejemplo, una vez a la semana: ella era mucho más comprensiva que la hermana, quien, a pesar de todo su valor, no dejaba de ser, al fin y al cabo, solo una niña, que quizá solo por ligereza infantil se había echado sobre los hombros tan penosa carga.

(Pàg. 61)
¿Es que él deseaba de verdad se cambiase aquella su muelle habitación, confortable y dispuesta con muebles de familia, en un desierto en el cual hubiera podido, es verdad, trepar en todas las direcciones sin el menor impedimento, pero en el cual se hubiera, al mismo tiempo, olvidado rápida y completamente de su pasada condición humana?

(Pàg. 71)
Arrojó sobre el sofá la gorra, que ostentaba un monograma dorado -probablemente el de algún Banco-, y, trazando una curva, cruzó toda la habitación, dirigiéndose con cara torva hacia Gregorio, con las manos en los bolsillos del pantalón, y los faldones de su larga levita de uniforme recogidos hacia atrás. Él mismo no sabía lo que iba a hacer; más levantó los pies a una altura desusada, y Gregorio quedó asombrado de las gigantescas proporciones de sus suelas. Empero, esta actitud no le enojó, pues ya sabía, desde el primer día de su nueva vida, que al padre la mayor severidad le parecía poca con respecto al hijo.

(Pàg. 97)
-Es preciso que se vaya -dijo la hermana-.Este es el único medio, padre. Basta que procures desechar la idea de que se trata de Gregorio. El haberlo creído durante tanto tiempo es, en realidad, el origen de nuestra desgracia. ¿Cómo puede ser esto Gregorio? Si tal fuese, ya hace tiempo que hubiera comprendido que no es posible que unos seres humanos vivan en comunidad con semejante bicho. Y a él mismo se le habría ocurrido marcharse. Habríamos perdido al hermano, pero podríamos seguir viviendo, y su memoria perduraría eternamente entre nosotros.

(Pàg. 109)
Cómodamente recostados en sus asientos, fueron cambiando impresiones acerca del porvenir, y vieron que, bien pensadas las cosas, éste no se presentaba con tonos oscuros, pues sus tres colocaciones -sobre las cuales no se habían todavía interrogado claramente unos a otros- eran muy buenas, y, sobretodo, permitían abrigar para más adelante grandes esperanzas.

>> Altres han dit...
B de llibre

>> Enllaços
Franz Kafka, egoisme, obligacions familiars, oblit, condició humana, menyspreu, solitud,
gregori samsa-1, gregori samsa-2, absurd, existencialisme, inspiració



La Metamorfosis (Biblioteca Básica)

dimarts, 23 de setembre de 2008

Les flors del mal - Charles Baudelaire


Baudelaire, Charles. Les flors del mal
Barcelona: Sàpiens Publicacions, 2005


Les Fleurs du Mal
Versió de Xavier Benguerel, a cura de Joan Tarrida
Selecció a càrrec d'Enciclopèdia Catalana
Biblioteca bàsica d'El Periódico, 34



>> Què en diu la contraportada...
La primera edició del llibre aparegué l'any 1857, i després d'un procés per obscenitat, sis dels seus poemes foren condemnats pel Tribunal Correccional de París. Quatre anys més tard en sortí la segona edició, ampliada amb Els paradisos artificials i els primers "poemes en prosa" que havien de formar l'Spleen de París. A aquesta versió en seguiria una tercera, pòstuma, el 1868. Les flors del mal suposa un trencament amb tota la poesia anterior i una nova orientació de tota la que vindrà, l'inici d'una nova sensibilitat, centrada en la vida urbana i les ambivalències del món emotiu i imaginatiu, i el sorgiment d'un moviment literari, el simbolisme, que es manifestarà amb la seva màxima esplendor al darrer quart del segle XIX.

>> Com comença...
AL LECTOR
L’estultícia, el pecat, l’error, la cobejança,
ens trasbalsen el cos, torben els pensaments,
i alimenten els nostres gentils remordiments,
tal com els mendicants a la seva menjança.

Els pecats són tossuts, les recances, covardes;
ens fem pagar a preu fort quan els hem confessat
i alegrement tornem cap el camí enfangat
creient rentar les taques amb llàgrimes bastardes.

>> Moments...
(Pàg.18)
(...) El Poteta és semblant al rei de les altures,
veí de la tempesta, ni dels arquers fa cas;
exiliat en terra i blanc de les censures,
ses ales de gegant van destorbant-li el pas.
II - L'albatros. Spleen i Ideal

(Pàg. 24)
(...) malediccions, planys, èxtasis, crits i blasmes,
i lloances a Déu, i llàgrimes sens fi,
són un eco redit per laberints i balmes;
i pels cors dels mortals com un opi diví!

És un crit repetit pels mils de sentinelles,
una ordre corejada per vastes multituds:
un far il·luminat sobre mil ciutadelles,
una crida en els boscos d'uns caçadors perduts!

Car, veramen, Senyor, és el millor homenatge
que podem oferir-vos de nostra dignitat:
aquest ardent sanglot que en les edats viatja
i ve a expirar a la riba de vostra eternitat.
VI - Els fars. Spleen i Ideal


(Pàg. 35)
Jo sóc bella, oh mortals!, com somni en pedra dura,
i el meu pot, on vosaltres sucumbiu de llangor,
és fet per inspirar al poeta un amor
que és mut com la matèria i com ella perdura.
(...)
XVII - La bellesa. Spleen i Ideal


(Pàg. 39)
(...)
- Plora, insensat, perquè simplement ha viscut!
I plora perquè viu! Però el que l'aclapara,
el que la fa estremir fins a arrencar-li el plor,
és que demà, ai las!, haurà de viure encara!
Demà, passat demà i sempre! -com tu i jo!
XX - La màscara. Spleen i Ideal

(Pàg. 41)
(...)
Que ens arribi del cel o de l'infern, què importa,
Bellesa!, monstre enorme, càndid, que mous a l'esglai,
si en tu l'ull i el somriure i el peu m'obren la porta
d'un Infinit que estimo, que no he conegut mai?

De Déu? Satan? Tant és! Àngel o bé Sirena,
tant és, si ets tu qui ens fas -fada d'ulls vellutats,
ritme, perfum, calor, reina que m'encadena! -,
l'univers menys horrible i els instants menys pesats!
XXI - Himne a la Bellesa. Spleen i Ideal


(Pàg. 49)
Com m'agrada, indolent amada,
del teu cos tan bell,
veure com roba jaspiada
resplendir ta pell!
(...)
XXVIII - El Serpent que danda. Spleeen i Ideal


(Pàg. 88)
(...)
- En va la teva mà palpa un pit que no sona;
allò que cerca, amiga, és un lloc saquejat
per l'urpa i per la dent ferotge de la dona.
No hi busqueu més el cor; les bèsties l'han menjat
(...)
LV - Conversa. Spleen i Ideal


(Pàg. 101)
Tal com els angles dels ulls d'ambre,
jo tornaré a la teva cambra
i lliscaré fins al teu llit
junt amb les ombres de la nit;

t’oferiré, la meva bruna,
uns besos gèlids com la lluna
i unes carícies de serpent
el clos d’un fossar recorrent.

Així que arribi el matí pàl·lid,
trobaràs buit el meu lloc càlid,
on fins al vespre hi farà fred.

Així com d’altres per tendresa,
damunt la teva jovenesa,
vull, per l’esglai, forçar el meu dret!
LXIII - L'aparegut. Spleeen i Ideal


(Pàg. 153)
(...)
en tot clima, amb tot sol, la Mort està admirada
de les teves ganyotes, risible Humanitat,
i sovint, tal com tu, amb mirra perfumada,
barreja sa ironia amb ton insanitat!"
XCVII - Dansa macabra. Quadres parisencs


(Pàg. 157)
Oh acaballes d’autumne, primaveres fangoses,
us estimo i us lloo, estacions calmoses,
d’embolcallar talment cor i cervell ambdós
amb un tènue sudari i un sepulcre boirós.
(...)
CI - Boires i pluges. Quadres parisencs


(Pàg. 167)
(...)
Per ofegar el rancor i gronxar la indolència
d'aquests vells que en silenci esgoten l'existència,
Déu, remordit, creà el somni per consol:
l'Home hi afegí el Vi, fill sacrosant del Sol!
CV - EL vi dels drapaires. El Vi.


(Pàg. 193)
Què en fa Déu d'aquest flux de blasmes que ascendeixen
un dia rere l'altres fins als seus Serafins?
Com un tirà afartat de menges i de vins,
d'aquest blasfemar atroç les remors l'abalteixen.

Els llargs sanglots dels màrtirs i dels sacrificats
deuen ser una harmonia que potser l'embriaga,
tot i que d'aquest pler que la sang d'ells sufraga,
per ara i tant els cels no n’estan sadollats!

- Ah, Jesús! No t'oblidis de l'Hort de les Olives!
En ta simplicitat pregaves a genolls
a Aquell que en el seu cel reia en oir els sorolls
dels claus que t'enfonsava el botxí en les carns vives,

quan veies que escopien a ta divinitat
el cràpula ranxer i les guàrdies roïnes,
llavors que vas sentir clavar-se les espines
al teu crani on vivia la immensa Humanitat;

quan sota el pes terrible del cos que s'estavella
allargaves els braços, romputs, quan sang i afront
amb la suor rajaven del teu patètic front,
en ser que t’eixien semblant a una rodella.

no vas somiar els dies tan bells, diamantins,
en ser que per complir l'eviterna promesa,
petjaves, cavalcant un pollí tot dolcesa,
engalanats amb palmes i flors, els teus camins,

en ser que amb cor turgent de braó i esperança,
fuetejaves el vil mercader irreverent,
on tu, en fi, vas ser el mestre? No haurà, el remordiment,
penetrat al teu flanc més endins que la llança?

- Ben cert, i pel que és jo, satisfet sortiré
d'un món que per unir somni i fets no és prou savi;
pogués usar del glavi i que m’occís el glavi!
Sant Pere va negar Jesús... i va fer bé!
CXVIII - La negació de Sant Pere. Flors del mal


(Pag. 242)
(...)
Per sempre maleït sigui l'il·lús inútil
que va voler el primer, en el seu estupor,
agradat d'un problema insoluble i com fútil,
barrejar el que és honest amb coses de l'amor!
(...)
III - Dones Damnades. Flors del mal (Poema condemnat i suprimit de "Les flors del mal")

>> Altres han dit...
Plagueta de Bord

>> Enllaços...
Charles Boudelaire,
Simbolisme , Moral pública, Tedi, Metàfora, pecats capitals, malsons,
Edgar Allan Poe, Sinestesia, Rimbaud, Heidegger, oximoron, Bukowski, Ernst T.A. Hoffmann,
Diògenes

dijous, 18 de setembre de 2008

Les intermitències de la mort - José Saramago


Saramago, José. Les intermitències de la mort
Barcelona: Edicions 62, 2005



As intermitências da Morte
Traducció: Xavier Pàmies
Col·lecció: El Balancí, 521


>> Què en diu la contraportada...
"L'endemà no es va morir ningú". Així comença la nova novel·la de José Saramago, una faula sobre la mort ordida sobre un enfilall d'episodis fantasiosos, imatges poètiques, reflexions filosòfiques i anàlisi social, amb l'humor i l'estil literari característics del premi Nobel portuguès.

La mort, la mort singular que decideix la fi de cada home, canvia un bon dia els seus mètodes tradicionals en un país indeterminat del planeta i en trasbalsa tot l'ordre social. ¿Què passaria amb les companyies d'assegurances, amb les funeràries, amb l'església, amb els hospitals i amb les residències de la tercera edat si la mort deixés d'actuar?. ¿Seria la glòria o el caos? Partint d'una fantasia d'àmbit general, Saramago descendeix al nivell particular i especula sobre la hipòtesi d'una vida sense mort, sobre la possibilitat d'una mort humanitzada que es pugui arribar a apiadar de l'home.

>> Com comença...
L'endemà no es va morir ningú. Aquest fet, en tant que absolutament contrari a les normes de la vida, va causar en els esperits una pertorbació enorme, efecte de tot en tot justificat, només cal que recordem que no hi havia una notícia als quaranta volums de la història universal, ni tan sols un cas que servís d'exemple, d'haver tingut mai lloc un fenomen semblant, que transcorregués un dia complet, amb totes les seves pròdigues vint-i-quatre hores, entre les diürnes i les nocturnes, les matutines i les vespertines, sense haver-hi hagut ni una defunció per malaltia, ni una caiguda mortal, ni un suïcidi reeixit, res, allò que se'n diu res.


>> Moments...
(Pàg. 16)
Hauria pogut deixar-ho aquí, cosa que, si es té present la dificultat de la situació, ja hauria estat motiu d'agraïment, però el conegut impuls de recomanar tranquil·litat a les persones a propòsit de tot i de res, de mantenir-les assossegades al corral sigui com sigui, aquesta inclinació que en els polítics, en particular si són govern, ha esdevingut una segona naturalesa, per no dir-ne automatisme o moviment mecànic, va portar-lo a rematar la conversa de la pitjor manera,(...)

(Pàg. 18)
(...), Sense mort, escolti'm bé, senyor primer ministre, sense mort no hi ha resurrecció, i sense resurrecció no hi ha església, (...)

(Pàg. 20)
L'estat intentarà sobreviure, encara que jo dubto molt que ho aconsegueixi, però l'església, l'església, senyor primer ministre, s'ha acostumat fins a tal punt a les respostes eternes que no me la sé imaginar donant-ne d'altres, Encara que la realitat les contradigui, Des del començament no hem fet res més que contradir la realitat, i aquí ens té, Què dirà el papa, Si jo ho fos, i que déu em perdoni l'estulta vanitat d'imaginar-me sent-ho, ordenaria posar immediatament en circulació una nova tesi, la de la mort ajornada, Sense més explicacions, A l'església no se li ha demanat mai que expliqués res absolutament, la nostra altra especialitat, a més a més de la balística, ha esta neutralitzar, per mitjà de la fe, l'esperit curiós.

(Pàg. 35)
(...) Les religions, totes, per més voltes que hi donem, no tenen cap altra justificació per existir que no sigui la mort, la necessiten com el pa que mengen. Els delegats de les religions no es van prendre la molèstia de replicar. Al contrari, n'hi va haver un, un reconegut integrant del sector catòlic, que va dir, Té raó, senyor filòsof, és justament per això que existim, perquè la gent es passi tota la vida amb la por al cos i, quan els arribi l'hora, rebin la mort com un alliberament, El paradís, Paradís o infern, o res, el que passi després de la mort ens interessa molt menys del que generalment es creu, la religió, senyor filòsof, és un assumpte de la terra, no té res a veure amb el cel, (...)

(Pàg. 37)
(...) què farem a partir d'ara, quan sembla que totes les portes s'han tancat, Per començar, aixecar la sessió, va respondre el de més edat, I després, Continuar filosofant, ja que hem nascut per això, i encara que sigui sobre el buit, Amb quin objectiu, no ho sé, Per quin motiu, doncs, Doncs perquè la filosofia necessita la mort tant com la necessiten les religions, si filosofem és pel fet de saber que ens morirem, monsieur de montaigne havia dit que filosofar és aprendre a morir-se.

(Pàg. 65)
Abans que prosseguim convindrà aclarir que el terme enuig, posat per l'èpic a la boca de l'infeliç gegant, significava aleshores, només, tristesa profunda, pena, disgust, però, ja des de fa temps, el comú de la gent va considerar, i molt bé, que s'estava perdent una paraula magnífica per expressar sentiments com ara el rebuig, la irritació, l'ofensa, els quals, com qualsevol persona reconeixerà, no tenen res a veure amb els esmentats més amunt. Amb les paraules no es va mai prou en compte, canvien d'opinió com les persones.

(Pàg. 73)
(...) Vet aquí una paraula que sona bé, plena de promeses i certeses, dius metamorfosi i et quedes tan tranquil, sembla que no vegis que les paraules són etiquetes que s'enganxen a les coses, no són les coses, no sabràs mai com són les coses, ni tant sols quins noms els corresponen en realitat, perquè els noms que els has donat no són sinó això, els noms que els has donat, (...)

(Pàg. 112)
La tarda d'aquest mateix dia, com ja havíem anticipat, va arribar a la redacció del diari una carta de la mort exigint, en termes d'allò més enèrgics, la immediata rectificació del seu nom, senyor director, escrivia, jo no sóc la Mort, sóc senzillament mort, la Mort és una cosa que ni en somnis es poden imaginar el que és, vostès, els éssers humans, només coneixen, que el gramàtic prengui nota que també sabria fer servir vosaltres, els éssers humans només coneixeu aquesta petita mort quotidiana que jo sóc, aquesta que fins i tot en els pitjors desastres és incapaç d'impedir que la vida continuï, algun dia sabreu què és la Mort amb inicial majúscula, en aquell moment, si ella, improbablement, us en donés temps, us adonaríeu de la diferència real que hi ha entre relatiu i absolut, entre ple i buit, entre ser encara i ja no ser, i quan parlo de diferència real em refereixo a una cosa que les paraules no podran expressar mai, relatiu, absolut, ple, buit, ser encara, ja no ser, què és això, senyor director, perquè les paraules, per si no ho sabia, es mouen molt, canvien d'un dia per l'altre, són inestables com ombres, ombres elles mateixes, que tant hi són com hi han deixat de ser, bombolles de sabó, petxines de les quals en prou feines se sent la respiració, troncs tallats (...)

(Pàg. 164)
La mort, just en aquest moment, no fa res més que allò que sempre ha fet, és a dir, utilitzant una expressió corrent, rondar, encara que, en realitat, seria més exacte dir que la mort està, no ronda. Al mateix temps, i a tot arreu. No necessita córrer darrere la gent per atrapar-la, sempre serà on sigui la gent.

(Pàg. 170)
(...), i aleshores la mort, acabada l'observació, va arribar a la conclusió que no és veritat que l'antònim de la presumpció sigui la humilitat, ni que ho puguin jurar a ulls clucs tots els diccionaris del món, pobres diccionaris, que s'han de governar ells i ens han de governar a nosaltres amb les paraules que existeixen, quan són tantes les que encara hi falten, per exemple, aquesta que hauria de ser el contrari actiu de la presumpció, però en cap cas el cap acotat de la humilitat, aquesta paraula que veiem clarament escrita a la cara i a les mans del violoncel·lista, però que no és capaç de dir-nos com es diu.

(Pàg. 188)
En segon lloc, perquè era guapa, potser no la més guapa entre l'assistència femenina, però sí guapa en un sentit indefinible, particular, no explicable amb paraules, com un vers el sentit últim del qual, si és que això existeix en un vers, contínuament escapa al traductor.

>> Altres han dit...
Quadern d'en Cinto Amat


>> Enllaços...
José Saramago, grafologia, semàntica, signe, acherontia atropos, monsieur de montaigne, La Encliclopèdia, paraula, premi nòbel, suicidi, Raymond Queneau, semàntica, El silencio de los corderos, eternitat, viure, In Voluptas Mors, immortalitat-1, immortalitat-2, humanitat, Església, mort, La Dimensió Desconeguda, suicidi.

divendres, 12 de setembre de 2008

Les històries naturals - Joan Perucho



Perucho, Joan. Les històries naturals
Barcelona: Cercle de Lectors, 1991






>> Què en diu la contraportada...
El vampirisme és un fenomen força mitificat que connecta amb la cultura contemporània d'una manera molt directa. Joan Perucho, en aquesta extraordinària obra, se'ns revela com un clàssic de la imaginació.

Les històries naturals és una fantàstica novel·la d'aventures protagonitzada per un humanista que s'enfronta a l'irracional.
Perucho, amb gran sensibilitat i una vasta cultura, ens conta el viatge apassionant d'Antoni de Montpalau a la recerca d'Onofre de Dip, cavaller del rei En Jaume que els avatars de la vida han convertit en vampir.

La persecució es duu a terme enmig de les guerres carlines i liberals que brotaren amb força a la Catalunya de l'època. I la fina ironia de l'autor acabarà impregnant el personatge amb un lirisme tan poc ensucrat, que Antoni de Montpalau esdevindrà un dels personatges emblemàtics de la novel·la catalana de tots els temps.

La minuciosa estructura de l'obra embarcarà el lector en una excursió de recerca paral·lela a la d'Antoni de Montpalau. I el suspens anirà creixent progressivament fins a l'última ratlla. Ningú no podrà llegir aquest llibre sense sentir una petita sensació de desassossec al seu interior.

>> Com comença...
El sol, a través de la vidriera, prenia uns tons morats, blaus, grocs o vermells, segons la petita forma geomètrica que el filtrava, i queia, en diagonal, a la gran sala per a reflectir-se en l'ull de la monstruosa "scolopendra martirialis". Al defora, les fines columnes de la galeria pujaven erectes, una mica torturades pel guix de les garlandes, i servien de marc al jardí botànic on cada planta i arbust duia un petit rètol escrupolosament cal·ligrafiat. A vegades, quan feia una mica de vent fresc, se sentia una remor vegetal, insinuant i dolça, mesclada amb un soroll de cartolines que es fregaven les unes amb les altres; llavors, de manera inesperada, l'autòmat, impel·lit per algun ressort que es disparava, feia un intent de tocar la guitarra i movia els llavis silenciós, sense cap èxit. L'havien arraconat a la galeria, ja feia algun temps, quan minvà la forta passió per la mecànica recreativa, i fou substituït per la nova màquina d'estampació d'indianes.

>> Moments...
(Pàg. 23)
Pensada, dita, somniada, mastegada, eructada i beguda, aquesta damisel·la transitava, funàmbula, per damunt de les testes dels clients. Somreia i saludava. Amb una mà delicada escrivia graciosament el seu nom de to pompós, singularment heroic: La Llibertat.

(Pàg. 38)
Mademoiselle Dupin i Frederic Chopin arribaren a Barcelona entre un núvol de pols, procedents d'Arenys de Mar, en la diligència de Mataró. Mentrestant, el príncep Lichnowsky, amb el seu esquadró de cavalleria, rumiava una càrrega, especialment destructora i perillosa, contra un dels combois del govern a Solsona, la vila assetjada; i "l'àurea picuda", la del cant inefable, trobava un bosc d'alzines sureres adequadíssim per a fer-hi niu, lluny de la mirada malvada i traïdora de l'home. Entonà el seu cant inaudible.

(Pàg. 55)
En el fons, Montpalau sabia que les conviccions del poble, desbrossades de la mítica fantasia inherent, tenien sempre una explicació.

(Pàg. 67)
L'home es forja en la batalla i en l'amor. La batalla ha d'ésser justa, l'amor ha d'ésser pur.
Sense aquestes condicions, la virilitat naufraga en l'abjecció i en el remordiment.

(Pàg. 92)
El pànic, desplaçant la primitiva eufòria, s'apoderà de l'auditori i el reduí a un humiliant esclavatge. Ni el dicteri ni el sarcasme no produïren cap efecte. Montpalau sentia una gran desil·lusió , una tristesa derivada de la contemplació de la humana feblesa.

>> Altres han dit...
Llunàtic, Paper Mullat, Cercle V, Llibròfags


>> Enllaços...
Joan Perucho, Il·lustració, Il·lustració als Països Catalans, Renaixença, vampirs en català, guerres carlistes, Van Helsing, Dip, Racionalisme, novel·la gótica, Pratdip, Ramón Cabrera, Elisabeth Kostova, bestiari,



dimarts, 9 de setembre de 2008

El Desayuno de los Campeones - Kurt Vonnegut


Vonnegut, Kurt. El Desayuno de los Campeones (Breakfast of Champions)
Barcelona: Anagrama, 1999

Traducció: Cecilia Ceriani i Txaro Santoro
Col.lecció: Panorama de Narrativas, 440




>> Què en diu la contraportada...
Philboyd Studge, un autor de novelas de humor muy negro y decididamente molestas para los bienpensantes, decide a sus cincuenta años de vida escribir su obra definitiva, en la que aparezcan todos los personajes e historias que han quedado flotando como desechos de sus otros libros, todas las ideas que no aprovechó, todos sus recuerdos y hasta sus dibujos.
Y Studge, que hace y deshace en su libro como si fuera Dios jugando con el universo, construye a partir del providencial encuentro entre su personaje favorito, Kilgore Trout, desconocido y cincuentón escritor de novelas de ficción científica, y Dwayne Trout, un acaudalado vendedor de coches que descubre en un libro de Trout un "mensaje" que cree que está destinado sólo a él, una obra total donde cabe todo su caótico universo real e imaginario. Y así, en una novela ficticia que se despliega dentro de una novela real como una sucesión de muñecas rusa, o de cajas chinas, encontramos los divertidísimos resúmenes de los libros publicados e inéditos del escritor Kilgore Trout, las venturas y desventuras familiares de Dwayne, el demente vendedor de coches cuya mujer se suicidó bebiendo un desatascador de tuberías y que tiene un hijo homosexual y pianista que no es precisamente su descendiente soñado, y también una miríada de sorprendentes personajes secundarios, algunos de los cuales ya han aparecido en otras novelas de Vonnegut, y otros que, como el inefable pintor Rabo Karabekian de Barbazul, retornarán como protagonistas años y libros más tarde...
Con El Desayuno de los Campeones, Vonnegut ha escrito una de las grandes novelas de los años setenta. Los críticos han comparado esta exuberante y divertidísima farsa sobre los mecanismos de la creación y la aventura de la vida con las obras de Lewis Carroll, y han visto en el ingenuo y a la vez sabio Kilgore Trout una peculiar y original versión de Alicia, trasplantada a la tremenda e inolvidable América de las Maravillas vonnegutiana.
"Único...Kurt Vonnegut es uno de los escritores que trazan el mapa de nuestros paisajes mentales, que otorgan nombre a nuestros lugares más secretos" (Doris Lessing, The New Tork Times Book Review)
"Kurt Vonnegut es George Orwell, el doctor Caligari y Flash Gordon fundidos en un solo escritor...un científico loco, que simula ser un bufón, pero jamás olvida la ética" (Time)
"Nuestro humorista negro más corrosivo. Ante sus obras, la risa es una forma de autodefensa" (The Atlantic Monthly).

>> Com comença...
El Desayuno de los Campeones es el nombre de unos cereales para el desayuno, marca registrada de General Mills, Inc. La utilización de ese mismo nombre como título de este libro no pretende sugerir ninguna relación especial con General Mills ni ningún patrocinio. Tampoco debe tomarse como un menosprecio a sus selectos productos.

La persona a quien está dedicado este libro, Phoebe Hurty, ya no se cuenta entre los vivos, como suele decirse. Era una viuda que conocí en Indianápolis bien entrada la Gran Depresión. Yo tenía unos dieciséis años y ella alrededor de cuarenta.
Era rica pero no había dejado de trabajar ni un día, así que seguía haciéndolo. Escribía una columna, sensata y divertida, de consejos para enamorados en el Times de Indianápolis, un buén periódico ya difunto.
Difunto.
También escribía anuncios para la Compañía William H. Block, unos grandes almacenes que aún siguen marchando muy bien en un edificio que diseñó mi padre. Una vez, con ocasión de unas rebajas de verano, escribió un anuncio para unos sombreros de paja que decía: "A este precio, puede ponerle sombrero a su caballo y hasta a sus rosas.".

>> Moments...
(Pàg. 69)
Un médico negro observaba cómo Mary Young moría de neumonía en el Hospital del Condado.
Aquel médico no la conocía. Llevaba en Midland City sólo una semana. Ni siquiera era un compatriota americano, aunque había hecho la carrera de medicina en Harvard. Era un indaro de Nigeria. Se llamaba Cyprian Ukwende. No sentía ninguna afinidad con Mary ni con ningún norteamericano negro. Sólo sentía afinidad con los indaros.
Cuando murió, Mary se encontraba tan sola en el planeta como Dwayne Hoover o Kilgore Trout. No se había reproducido nunca. No había alló amigos o parientes que la vieran morir, así que las últimas palabras que pronunció antes de abandonar este planeta se las dijo a Cyprian Ukwende. No tenía ya aliento suficiente para que le vibraran las cuerdas vocales. Sólo pudo mover los labios sin emitir ningún sonido.
He aquí todo lo que se le ocurrió decir sobre la muerte: "¡Caray, caray!".

(Pàg. 77)
Las prostitutas trabajaban para un chulo. Era espléndido y cruel. Para ellas era un dios. Les quitaba el libre albedrío, lo cual estaba perfectamente bien. A ellas no les interesaba, de todas formas. Era como si se hubiesen entregado a Jesucristo, por ejemplo, de tal manera que podían vivir generosa y confiadamente, sólo que en vez de eso se habían entregado a un chulo

(Pàg. 86)
-Me he dado cuenta de que Dios no es conservacionista -dijo Trout -,así que, además de un sacrilegio es una pérdida de tiempo. ¿No ha visto usted nunca alguno de Sus volcanes o de Sus tornados o de Sus maremotos?¿Nadie le ha hablado de las glaciaciones que organiza cada medio millón de años?¿Y qué me dice de la enfermedad de los olmos? Para usted es una buena medida conservacionista, ¿no? Y todo esto lo hace Dios, no el hombre. Es probable que justo cuando logremos limpiar nuestros ríos, Él haga que toda la galaxia estalle como si fuera de celuloide. Eso es lo que era la estrella de Belén, ya sabe.

(Pàg. 87)
-Pero lo de mi hermano es aún peor -continuó diciendo el camionero-. Trabaja en una fábrica que se dedica a hacer productos químicos para matar plantas y árboles en Vietnam.
Vietnam era un país en el que los Estados Unidos de América estaban intentando que la gente dejara de ser comunista tirándoles cosas desde aviones. Y los productos químicos a los que se había referido estaban pensados para matar toda la vegetación para que así a los comunistas les fuera más difícil esconderse de los aviones.
-No se preocupe por eso- le dijo Trout
- A largo plazo él también se está suicidando -dijo el camionero-. Parece como si, hoy en día, la única clase de trabajo que pudiera conseguir un americano fuera suicidarse de algún modo.
- Buena observació -dijo Trout.

(Pàg. 130)
Patty Keene era tonta a propósito, lo mismo que la mayoría de las mujeres de Midland City. Todas aquellas mujeres tenían cerebros grandes porque eran animales grandes, pero no los usaben demasiado por la siguiente razón: las ideas originales podían acarrerar enemistades, y las mujeres, si querían lograr cierta seguridad y una vida cómoda, necesitaban hacer acopio de la mayor cantidad de amigos posible.
Así que, por un simple interés de supervivencia, se entrenaban para ser máquinas "de agradar" en vez de ser máquinas "de pensar". Lo único que sus cerebros tenían que hacer era descubrir lo que estaban pensando otras personas y, después, pensar lo mismo.

(Pàg. 155)
Dwayne se quedó un rato en silencio. Luego, con tono titubeante, le contó a Francine un viaje que había hecho a las oficinas centrales de la División Pontiac de la General Motors en Pontiac, Michigan, apenas tres meses después de que su esposa tomase Drano.
- Nos enseñaron todas las áreas de investigación -dijo. Y añadió que lo que más le había impresionado fue una serie de laboratorios y zonas de pruebas al aire libre donde se destruían diferentes partes de los automóviles e incluso automóviles enteros. Los científicos de Pontiac prendían fuego a las tapicerías, arrojaban grava contra los parabrisas, partían ejes de cigüeñal y ejes de motores, organizaban choques frontales, arrancaban de cuajo las palancas de cambio, aceleraban los motores al máximo casi sin lubricación, abrían y cerraban las guanteras cien veces por minuto durante días, sometían los relojes del salpicadero a temperaturas bajo cero, y cosas por el estilo.
- Hacían todo lo que se supone que no debe hacerse a un coche - siguió contándole Dwayne a Francine-. Y nunca olvidaré el cartel que había en la puerta principal de aquel edificio donde se llevaban a cabo todas esas torturas.
Éste es el cartel que Dwayne describió a Francine:

- Al ver aquel cartel -dijo Dwayne-, no pude evitar pensar si no sería ésa la razón por la que Dios me puso en este mundo: para descubrir cuánto puede llegar a aguantar un hombre sin romperse.

(Pàg. 193)
-¿Sabes qué es para mí la verdad? -dijo Karabekian-. Pues cualquier estupidez en la que crea mi vecino. Si quiero estar a bien con él, le pregunto qué es lo que él cree, entonces me lo cuenta y yo digo: "Sí, sí...es la pura verdad".

(Pàg. 211)
La verdad es que gran parte de las conversaciones de la gente consiste en repetir los eslóganes de la televisión, tanto de los programas actuales como de los que ya han dejado de emitirse.

(Pàg. 221)
Trout era el único personaje de todos los que yo había creado que tenía la imaginación suficiente como para sospechar que podía llegar a ser la creación de otros ser humano. Ya había hablado varias veces de esta posibilidad con su periquito. Le había dicho, por ejemplo: "Si quieres que te sea sincero, Bill, tal como van las cosas, lo único que puedo pensar es que soy un personaje de un libro inventado por alguien que quiere escribir sobre un ser humano que sufre todo el tiempo."

(Pàg. 221)




A mi entender, era una ecuación errónea. Tendría que tener una "C" mayúscula en algún sitio. Una "C" de Conciencia, sin la cual ni la "E", ni la "M", ni la "c", que es una constante matemática, podrían existir.

(Pàg. 225)
Ahora voy a hacer una suposición arriesgada: Creo que el final de la guerra civil en mi patria significó una gran frustración para la gente blanca del Norte, que salió vencedora. Creo que sus descendientes heredaron esa frustración sin siquiera saber a qué atribuirla.
Los vencedores se sintieron timados porque les habían arrebatado el botín más preciado de la esa guerra, que eran los esclavos.

(Pàg. 267)
-Señor Trout...Kilgore...-le dije-, tengo en la mano el símbolo de la plenitud, la armonía y el alimento espiritual. Es de una simplicidad oriental, pero nosotros somos americanos, Kilgore, y no chinos. Y como americanos que somos necesitamos símbolos con gran riqueza cromática, tridimensionales y con contenido. Sobre todo, estamos sedientos de símbolos que no hayan sido corrompidos por los grandes pecados que nuestra nación ha cometido, como la esclavitud, el genocidio, la desidia criminal, la prepotencia, la avidez y la astucia comerciales.

>> Altres han dit...
El Archivo de Nessus, Quemen todos sus libros

>> Enllaços...
Kurt Vonnegut, El desayuno de los campeones, contracultura, misoginia, Drano, Lewis Carroll, Doris Lessing, The New York Times Book Review, George Orwell, doctor Caligari, Flash Gordon, Time, The Atlantic Monthly, General Mills Inc, Dios, conservacionismo, Vietnam, comunistas, Pontiac, General Motors, E=mc2, esclavismo, guerra civil americana


dilluns, 1 de setembre de 2008

Rant: la vida d'un assassí en sèrie - Chuck Palahniuk



Palahniuk, Chuck. Rant: la vida d'un assassí en sèrie. (Rant. An oral biography of Buster Casey)
Barcelona: Empuries, 2007



Traducció: Anna Camps Vidal i Jordi Cussà Balaguer
Col·lecció: Narrativa, 305



>> Què en diu la contraportada...
Reprenent l'humor negre i la força de Club de la Lluita, la seva primera novel·la ja convertida en una de les més importants del final del segle XX, Chuck Palahniuk construeix, a Rant, una pertorbadora novel·la que reprodueix la biografia oral de l'assassí en sèrie més eficient dels nostres temps, Buster Casey.
Jove i rebel, nascut per viure ràpid, morir jove i matar el màxim de gent possible, Buster Casey és la llavor diabòlica d’aquesta esplèndida novel·la que reconstrueix, a partir d’anècdotes i els testimonis de tots aquells que el van conèixer, la seva curta i violenta vida.

Escrita amb l'originalitat, la tensió narrativa i el sentit de l'humor que caracteritzen totes les obres de l'autor, Rant és un monument a la irreverència i la part grotesca de la vida, un homenatge al món marginal i a les persones que no segueixen convencions.

>> Com comença...
Wallace Boyer (venedor de cotxes): Com la majoria de la gent, no vaig conèixer Rant Casey ni hi vaig poder parlar fins després de la seva mort. Així va la cosa amb la majoria de celebritats: quan se’n van a l’altre barri, el seu cercle d’amistats íntimes explota. Una celebritat difunta no pot anar pel carrer sense trobar-se amb un milió de companys que mai no havia conegut en la vida real.

>> Moments...
(Pàg. 29)
Echo Lawrence (Joc d'Accidents): Escolteu-me. Rant solia dir a la gent: "Ets una persona diferent per a cada persona que has conegut".
A vegades Rant deia "Només existeixes a través dels ulls de l'altra gent".
Si tinguéssiu intenció de gravar-lo una sentència a la tomba, l'adagi que més li agradava era: "El futur que tindràs demà no serà el mateix futur que tenies ahir".

Shot Dunyun (Joc d'Accidents): Això és caca de la vaca. La frase preferida de Rant era: "Hi ha persones que quan neixen ja són éssers humans. Els altres triguem tota una vida a arribar-hi".

Bodie Carlyle: Recordo que Rant solia dir: "Mai no serem tan joves com aquesta nit"

(Pàg. 211)
De les notes de camp de Green Taylor Simms: Si us pareu a pensar-hi, mai no es tanca un via de circulació quan mor una persona. Encara es pot circular pel lloc on va morir James Dean o Jayne Mansfield, o Jackson Pollok. Encara es pot circular pel lloc on un autobús va atropellar Margaret Mitchell. Grace Kelly. Ernie Kovacs. La mort és un esdeveniment tràgic, però interrompre la circulació viària sempre s’ha entès com el crim més gran.

(Pàg. 239)
Neddy Nelson: ¿Ja sabíeu que, abans dels experiments grotescos que va fer al camp de concentració d'Auschwitz, el doctor Josef Mengele era un antropòleg de prestigi? ¿Sabíeu que Mengele havia viatjat per l’Africa per recollir sang humana i mostres virals? ¿I que durant tota la vida la seva màxima aspiració havia estat identificar els factors que demostressin la diferència entre la sang de les diverses races, per llavors poder crear una infecció específica de certes races?
¿Sabíeu que bona part dels descobriments de Mengele van arribar als Estats Units com a part del Projecte Clip, a través del qual la CIA va garantir el perdó i va facilitar identitats noves a determinats científics nazis si acceptaven revelar les investigacions de Mengele?

(Pàg. 247)
Neddy Nelson: Jo només dic: ¿què passaria si el temps no fos la fràgil ala de papallona que els experts científics ens diuen que és? ¿I si resulta que el temps és més aviat una tanca lligada amb cadenes que no hi collons de trencar?
Vull dir que, si la trenquéssiu, ni que fos mil vegades... ¿com arribaríeu a saber-ho? En tot moment present, en tot "ara mateix", atrapem el que atrapem. ¿M'enteneu?

(Pàg. 292)
Neddy Nelson: ¿No us adoneu que no hi ha cap epidèmia de ràbia? ¿No us adoneu que Rant Casey només és un cap de turc polític? ¿De debò us empasseu que Lee Harvey Oswald va actuar tot sol? ¿O que James Earl Ray era de veritat un "pistoler solitari" quan va assassinar el doctor Martin Luther King? ¿I que passa amb Shirhan Sirhan? ¿O John Wilkes Booth?
¿De debó us creieu que un home sol va provocar un bot de ràbia a escala nacional?.

>> Altres han dit...
Llibròfags

>> Enllaços
Chuck Palahniuk, Jackson Pollok, Margaret Mitchell, Grace Kelly,Josef Mengele, Ernie Kovacs, Projecte Clip, James Earl Ray, Martin Luther King, Lee Harvey Oswald, Shirhan Sirhan, John Wilkes Booth
, Jayne Mansfield, James Dean

La carretera - Cormac McCarthy



McCarthy, Cormac. La carretera (The road)
Barcelona: Edicions 62, 2007

Traducció: Rosa Borràs Montané
Col.lecció: Les millor obres de la literatura universal, 173


>> Què en diu la contraportada...
La carretera és la historia profundament commovedora del viatge d'un pare i un fill. Tots dos caminen sols per un paisatge apocalíptic on res no es mou, llevat de les cendres arrossegades pel vent. El cel és fosc i el fred és tan terrible que és capaç de trenar les pedres. No tenen res: només una pistola per defensar-se de les bades violentes que sotgen el camí, la roba que duen posada... I l'un a l'altre.
Mereixedora del Premi Pulitzer 2007, aquesta magistral novel·la planteja sense embuts un futur on no hi ha esperança, però on un pare i el seu fill "l'un per l'altre el món sencer", resisteixen per amor. Imponent pel que fa a la profunditat visionària, La carretera és una lúcida meditació sobre el pitjor i el millor del què som capaços.

>> Com comença...
En despertar-se al bosc, enmig del fred i la negror de la nit, va estirar el braç per tocar el nen que dormia a la seva vora. Negres nits més enllà de la foscor i cada dia més gris que l'anterior. Com el principi d'un fred glaucoma que entela el món. La seva mà pujava i baixava suaument amb cada preciosa alenada. Va apartar el plàstic encerat a una banda, es va alçar, abrigat amb roba i mantes pudents, i va mirar cap a l'est buscant llum, però no n'hi havia. (...)

>> Moments...
(Pàg. 9)
Al cap d'una hora eren a la carretera. Ell empenyia el carretó i tots dos, pare i fill, carregaven motxilles. A les motxilles hi havia coses bàsiques. Per si havien d'abandonar el carretó i sortir corrent. Collat al mànec del carretó hi havia un mirall cormat de motocicleta que emprava per observar la carretera que deixaven enrere. Es va carregar la motxilla ben amunt a les espatlles i va fer un cop d'ull al terreny devastat. La carretera era buida. A baix, a la petita vall, es veia la immòbil serpentina grisa d'un riu. Aturada i precisa. Per tota la vora, un munt de joncs morts. ¿Estàs bé?, va dir. El nen va assentir. Llavors van enfilar per l'asfalt sota la llum fosca i metal·litzada, arrossegant els peus entre les cendres, sent l'un per l'altre el món sencer.

(Pàg. 13)
L'home jeia escoltant el degoteig de l'aigua al bosc. Llit de roca. Fred i silenci. Les cendres del vell món endutes pels vents crus de temporal d'una banda a l'altra del no-res. Empreses, escampades i empreses de nou. Tot fora de lloc. Abandonat en l'aire cendrós. Sostingut per una alenada, trèmula i breu. Si almenys el meu cor fos de pedra...

(Pàg. 28)
(...) Van dormir abraçats sota les mantes rases enmig del fred i la foscor. Va mantenir el nen ben enganxat al seu cos. Estava tan prim... Cor del teu pare, va dir. Cor del teu pare. Però sabia que si era un bon pare encara podria fer el que ella havia dit. El nen era l´única cosa que s’interposava entre ell i la mort.

(Pàg. 96)
Tots dos escoltaven ajaguts. ¿Ho podràs fer quan arribi el moment? Quan arribi el moment no hi haurà temps a per a res. Ara és el moment. Maleeix Déu i mor. ¿I si no dispara? Ha de disparar. Però ¿i si no dispara? ¿Podries esclafar aquest estimat capet amb una roca? ¿Hi ha al teu interior un ésser que desconeixes? ¿Podria ser? Abraça’l. Així de simple. L'ànima és profunda. Arramba-te'l. Besa'l. De pressa.

(Pàg. 178)
Van començar a menjar menys. Gairebé no els quedava res. El nen es plantava a la carretera amb el mapa a la mà. Paraven atenció, però no sentien res. Es veia el camp obert a l'est i l'aire era diferent. Llavors se'l van trobar darrera d'un revolt de la carretera i es van aturar. Quan es van treure les caputxes de les jaquetes per escoltar el vent salat els va remoure els cabells. Allà al davant tenien la platja grisa amb les onades grises i esmorteïdes cargolant-se lentament. El so distant que les acompanyava. Com un mar extraterrestre trencant contra la platja d'un món desconegut. Passats els bancs de sorra de la marea hi havia un petrolier mig carenat. Més enllà el vast oceà, fred i feixuc, onejant lentament com una bóta plena de desfets. I els corrents de cendra grisa. Va mirar el nen. Endevinava la decepció del seu rostre. Em sap greu que no sigui blau, va dir. No passa res, va dir el nen.


>> Altres han dit...

Llibròfags

>> Enllaços
Cormac McCarthy, Premis Pulitzer, cendra, per si les mosques, ...al principi de la carretera, apocalipsi

Un petit inconvenient - Mark Haddon



Haddon, Mark. Un petit inconvenient (A Spot of Bother)
Barcelona: La Magrana, 2007


Traducció: Montse Pratsobrerroca
Col·lecció: Ales esteses, 221




>> Què en diu la contraportada...
Amb 57 anys, en George s’està adaptant a una jubilació confortable, escolta jazz i s’entreté construint una caseta al seu jardí. Un bon dia, la seva filla Katie, una dona tempestuosa, anuncia que es casa amb en Ray. A la família no li agrada la idea. "En Ray té mans d’estrangulador", observa el seu germà Jamie. La Katie no acaba e decidir si se l’estima o en realitat només li agrada la manera com en Ray tracta el seu fill Jacob. La seva mare, la Jean, està fins al capdamunt de tots els preparatius i les discussions que provoca el casori, i que s’interposen en l’afer que manté en secret amb una antic col·lega del seu marit. Per la seva banda, la vida tranquil·la i ordenada que s’ha creat en Jamie se’n va en orris en el moment que convida en Tony, el seu nòvio, a la temuda cerimònia.
Enmig de tantes convulsions, en George descobreix que té una lesió sinistra al maluc i comença a obsessionar-s’hi.
Retrat pertorbador i ple d’humor d’un home que intenta tornar-se boig educadament, aquesta novel·la gira entorn dels membres d’una família que, ferits per les circumstàncies, es veuen abocats a una desunió que finalment no quallarà i els farà tornar a la seva anhelada rutina.



>> Com comença...
Va començar quan en George s’emprovava un vestit negre a Allders la setmana abans del funeral d'en Bob Green.
No era la perspectiva del funeral el que el pertorbava. Ni la mort d'en Bob. Sincerament, sempre havia trobat que la cordialitat d'en Bob als vestidors el cansava una mica i secretament se sentia alleugerit de no haver de tornar a jugar més a a esquaix. A més a més, la manera com havi mort en Bob (un atac de cor mentre mirava la carrera de vaixells per la tele) era estranyament tranquil·litzadora. La Susan va torna de casa de la seva germana i se'l va trobar estirat d’esquena al mig de l’habitació amb una mà sobre els ulls, se'l veia tan tranquil que al principi es va pensar que feia una becaina.



>> Moments...
(Pàg. 25)
I potser un parell d'anys enrere s’hauria sentit incòmoda i hauria volgut torna a Londres com més aviat millor, però moltes de les seves amigues de Londres sense fills li començaven a semblar cràpules, i estava bé passar una estona amb gent que havien pujat els seus propis fills, i escoltar-los amb atenció, i creure que tenir cura del jardí era més important que anar-se a tallar els cabells.


(Pàg. 60)
Però o tenies fe o no en tenies. No es podia tornar a entrar, no et tornaven els diners. Com quan el pare li havia explicat com s'ho fan els mags per serrar les senyoretes per la meitat. No podies fer veure que no ho sabies per molt que ho intentessis.
Va mirar al seu voltant, als xaiets de vidre de colors i a la figura a escala de Crist crucificat i va pensar en com n'era de ridícul tot plegat, aquesta religió de desert transportada sencera als comptats anglesos. Directors de banc i mestres d'escola que escoltaven històries de cítares i càstigs i pans de civada com si fossin la cosa més natural del món.


(Pàg. 73)
No havien tingut mai una gran relació de pare i fill. Un parell de dissabtes a la tarda al circuït de Silverstone. Construir el cobert el jardí. I poca cosa més.
D'altra banda, veia amics que tenien una relació de pare i fill i pel que veia es limitava a seure de costat als partits de rugbi i compartir bromes de mal gust. Les mares i les filles, això sí que tenia sentit. Vestits. Xafarderies. Ben mirat, no tenir una relació de pare i fill era una bona cosa.

(Pàg. 89)
L'escola podia ser una merda, però almenys era fàcil. Si eres capaç de recordar la taula del nou, evitar topar-te amb en Greg Pattershall i dibuixar caricatures de la senyoreta Cox amb ullals i ales de ratpenat te n'acabaves sortint.
Cap d'aquestes coses t'ajudava gaire als trenta-tres anys.
El que no et van ensenyar a l'escola era que tot això de ser humà es complicava cada vegada més quant t'anaves fent grant.
Podies dir la veritat, ser educat, tenir en compte els sentiments de tothom i encara t'havies d'enfrontar amb la merda dels altres. Als nou anys o als trenta.


(Pàg. 243)
A les festes d'adolescents sempre donava voltes pel jardí, assegut en un banc a les fosques, fumant cigarrets Camel, amb les finestres il·luminades al darrere i la melodia apagada de "Hi,ho, Silver Lining" a tota pastilla, mirant les constel·lacions i fent-se totes aquelles grans preguntes sobre l'existència de Déu i la naturalesa del mal i el misteri de la mort, preguntes que semblaven el més important del món fins que van passar uns quants anys i et trobaves amb algunes preguntes de debó, com ara com guanyar-se la vida, i per què la gent s'enamora i es desenamora, i quant de temps podies fumar i deixar-ho sense agafar càncer de pulmó.

(Pàg. 349)
La Katie li va agafar la mà. No sabia si riure o plorar.
- Déu meu. Avui és el dia del nostre casament.
Aleshores en Ray va dir una cosa ben certa. Que la va agafar per sorpresa:
- Només som els ninotets de sobre del pastís. Els casaments són per a les famílies. A tu i a mi ens queda una vida junts.
I aleshores la Katie va plorar una mica.


>> Altres han dit...
XELU.net


>> Enllaços
Mark Haddon, Hi,ho, Silver Lining, homosexualitat, envelliment, taques a la pell