dilluns, 22 de juny de 2009

Cosas que hacen BUM - Kiko Amat


Amat, Kiko. Cosas que hacen BUM.
Barcelona: Anagrama, 2007








Col·leció Contraseñas



>>Què en diu la contraportada:
La obsesión más obsesiva por todo es el problema de Pànic Orfila, un adolescente huérfano anglo-catalán que queda a cargo de su tía abuela Àngels en Sant Boi, un pueblo del extrarradio barcelonés. Àngels, miembro del Instituto de Vandalismo Público, es el único satélite fijo que orbita alrededor de la mente delirante de Pànic, en torno a la cual también giran obsesiones varias: el surrealismo, el satanismo, los situacionistas, Max Stirner, la música soul, la masturbación y Eleonor, una chica de su instituto. A los veinte años, Pànic se marcha a Barcelona. Intenta estudiar Filología Románica y conoce a Rebeca, de la que se enamora. Pero también se une a los Vorticistas –Johnny Cactus, Arturo Grima, Marco Cara y Elvira-, que le fascinan: un extraño gang de dandis revolucionarios del barrio de Gràcia que posee un amenazador plan secreto. Pànic intenta conservar a Rebeca desesperadamente mientras los Vorticistas le empujan hacia el caos cabalgando entre la anfetamina y la dinamita.
Cosas que hacen BUM es una novela que toma elementos del pulp y el punk, de las canciones pop, de Edward Limonov, Jim Dodge y John Fante y de la novela juvenil de S.E. Hilton. Un vibrante libro sobre las obsesiones y el coming of age narrado con el ritmo precipitado y el humor agridulce ypropios de la prosa aparentemente sencilla y siempre incisiva de Kiko Amat.

>> Com comença:
La obsesión es una fiebre. Una rabia loca, enfocada hacia un solo punto, que empieza a acelerar sin que nadie pueda detenerla. La obsesión es un deseo multiplicado, y ese deseo me ha llevado hasta aquí.
Estoy volando a 111 km por hora en dirección a un árbol del camping La Ballena Alegre, en la autovía de Castelldefels. Cuando impacte contra él, mi cuello se partirá como un barquillo mojado en champán, pero de momento estoy paralizado en el aire en la postura de volar. Soy una pieza de taxidermista, suspendida del cielo por hilos de oxígeno.
Los ingleses tienen una expresión para eso: in mid-air.

>>Moments:
(Pàg. 13)
-Escucha: no irás a la escuela. No irás a ninguna cárcel del intelecto para que te allanen los clavos. Las escuelas son cementerios del pensamiento libre, mausoleos de la autosuficiencia y hornos crematorios de la insurrección.

(Pàg. 22)
Aprendí con el tiempo que, como casi todos los antiguos combatientes de izquierdas de la guerra civil, mi tía abuela consideraba la transición a la democracia una tomadura de pelo. Careciendo de otros medios para protestar contra lo que les parecía una farsa que continuaba con la dictadura franquista de manera encubierta, mi tía abuela y sus amigas jubiladas fundaron el Instituto de Vandalismo Público. Su núcleo lo formaban siete u ocho personas mayores que habían pertenecido a la Unió de Pagesos, la FAI, las Joventuts Llibertàries y el POUM.

(Pàg. 29)
Tardé muy poco en darme cuenta de que las amigas de Eleonor no dejaban de señalarme.
Igual que el resto del instituto.
Era medio inglés, me llamaba Pànic y no hablaba con nadie. Llevaba siempre libros extraños debajo del brazo, los ojos verdes de reptil abiertos como ventanas, el cabello negro punzante y poliédrico, como cortado a mordiscos. Blasfemaba por los pasillos y llevaba cuellos altos negros y trenka. No era muy discreto con mis asuntos.

(Pàg. 31)
- Me refiero a mí. A los que nacimos en la era incorrecta, en la parte mala de la ciudad, con la habilidad de hacerlo todo y sin encontrar nada que hacer.- (...)

(Pàg. 47)
Cada vez que encontraba un sonido particular, una conversación, un timbre, una campanada, un insulto en catalán, sacaba la grabadora y registraba Barcelona, el ruido crujiente de sus tripas, el ronroneo de su estómago despertando. El murmullo de la ciudad me parecía único, o al menos distinto de las moreras amortiguadas, las fronteras cercanas y palpables que delimitaban el pueblo de mi adolescencia y que cruzabas casi sin querer, encontrándote de repente en medio del campo o al lado del río Llobregat.

(Pàg. 55)
En el patio de la facultad, en mi primer día de clases, me entretenía clasificando a las chicas que pasaban ante mí. Chicas raras, sonrientes, desesperadas, locas, chicas de ojos llorosos que nunca iba a conocer.
Aquejado de hipotermia emocional, con el peso de la soledad de años, me enamoraba de todas, fueran como fueran. Todas eran fascinantes, a su manera. Todas tenían nidos en la cabeza, y dedos ágiles, y piernas de tijera que pasaban ante mí cortando el espacio. Sentado allí, metido en la camiseta de una compañía de mudanzas, tejanos negros y bambas de baloncesto, me enamoraba de todas.

(Pàg. 59)
El primer detalle que aprendí de Johnny Cactus era que hablaba raro.
- El mundo es un zapato –decía.
- Estás elegante como un tiralíneas –decía.
- Tenía el corazón en un cajón – decía.
- Tengo la cabeza como un biombo –decía.
- No voy a ir, por si las muescas –decía.
La tradición de las frases hechas le traía sin cuidado. La teoría que desarrollé, con el tiempo, era que lo hacía por miedo a lo ordinario, a cualquier tipo de rutina. Era escritura automática. Refranero surrealista. El resto del mundo repetimos las frases hechas y los juegos de palabras sin firmarlos. Los manoseamos y guardamos bien envueltos, por eso cuando llega el momento de prestárselos a alguien tienen la misma forma aburrida de siempre.
Johnny Cactus quería que incluso sus frases hechas fuesen exclusivas. Únicas. Nuevas, estrenadas en aquel momento, como un juguete acabado de comprar.
- Es más pesado que una casa en brazos –decía.

(Pàg. 86)
Me pregunté: ¿La forma en la que te ve la gente es como eres realmente? Si concentras todos tus esfuerzos en parecer algo y lo consigues –y eso es lo que la gente percibe de ti-, ¿te conviertes en ello automáticamente? O incluso: ¿te conviertes en ello con el tiempo?.
Dicho de otra manera: ¿Acabas creyéndote el personaje que te inventas? ¿Acabas convirtiéndote en el personaje que te inventas?

(Pàg. 92)
(...) Con el tiempo y nuestra ayuda, aprenderás cosas, y descubrirás otras que jamás hubieses sospechado sobre el mundo y los que nos rigen. Eso, en cierta manera, será tu sueldo. El conocimiento. Atravesar esa gruesa capa de epidermis que la mayoría de humanos no llega ni a rozar. No puedo mentirte: será peligroso. Tampoco puedo mentirte en otra cosa: vale la pena.

(Pàg. 98)
-¿No quieres ser un cangrejo, como todos los de ahí abajo?- Hizo un movimiento de presentación de la ciudad con la mano abierta-. No es vida, claro, es otra cosa; pero es mucho más cómoda. Es más cómodo dejarse llevar que nadar contracorriente, igual que es mucho más satisfactorio ser tonto que listo: ser listo sólo trae problemas y sufrimiento. Es más confortable disimularse entre la multitud, sin duda, que tenerles señalándote, riéndose de ti o insultándote; pero una de las dos cosas te hace mejor hombre y la otra no. Por una de las dos cosas merece la pena estar vivo, mientras que la otra... La otra es un desperdicio. Es haber vivido como un animal. El ser humano no está en este mundo para obedecer órdenes o conformarse.

(Pàg. 123)
Qué cosa tan inútil, los remordimientos estériles. Deberíamos tener el botón de borrar en alguna parte. El botón rojo de Rec. Me la pegué una vez, voy a ir con ojo, no necesito arrastrar fotos, restos de escayola, imágenes amplificadas, lágrimas ajenas al día en que me estrellé encima.
Lágrimas ajenas, que parece que no pesan nada, pero que están hechas de plomo. Y ese plomo lo llevamos en los bolsillos el resto de nuestra vida.

(Pàg. 132)
Hay gente que tiene misterio, supongo, que provoca intriga por todo lo que las rodea. Una forma malsana de quedarse en tu cabeza y reclamar espacio, de obligarte a recolectar más información sobre sus vidas.
Supongo que ser misterioso es eso. Mucha gente acumula secretos, pero muy poca los convierte en misterios. Y, claro, un secreto que no llega a misterio no es nada. Es un embrión abortado, una semilla borda, una intimidad que a nadie interesa, sólo algo embarazoso que ocultar.

(Pàg. 147)
- Creo que sólo hay dos maneras de vivir en ese mundo –me dijo.
- ¿Cuáles son? –dije yo.
- Siendo anarquista y hedonista, sin concesiones –dijo él.
Asentí. De fondo, y muy significativamente, sonaba “The creator has a masterplan” de Pharoah Sanders. Esperé a que continuara, y al final continuó. Pero no como yo quería.
- Eso es todo. Siendo anarquista y hedonista, sin concesiones –repitió-. No hay más que hablar. –Se bebió su gin tonic de un golpe, se levantó y se largó.

(Pàg. 166)
El truco es no pensar que vas a morir. La cobardía es un animal famélico que se come lo que le dan. Cuánto más la alimentas, más se crece.

(Pàg. 192)
Me quedé un instante sin hacer nada para disfrutar del misterio. No hay tantas ocasiones en la vida para gozar de una buena incertidumbre y, cuando una se acerca, la curiosidad es tan irresistible que nos abalanzamos sobre ella para descuartizarla y pasar de inmediato al placer de la certidumbre. El placer del misterio por sí mismo, sin embargo, es tan breve y pasajero que se convierte en un bien preciadísimo.

>>Altres han dit:

>> Enllaços:

diumenge, 21 de juny de 2009

El capote - Nikolái Gógol

Nikolái Gógol. El capote
Madrid: Nórdica Libros, 2008




Ilustraciones Noemí Villamuza




Shinel
Traducción Víctor Gallego
Colecció Ilustrados, 9





>>Què en diu la contraportada:
El Capote, escrito por Nikolái Gógol entre los años 1839 y 1841, y publicado en 1842, nos presenta a uno de los más conmovedores personajes de la Literatura: Akaki Akákievich Bashmachkin, un funcionario de la escala más baja de la administración civil, que se ve ultrajado por las injusticias sociales y la indiferencia egoísta de los fuertes y ricos, y cuyo destino es el de ser un “hombre insignificante”. Akaki, para protegerse del gélido invierno de San Petersburgo, necesita un capote nuevo, pero cuando por fin lo consigue seguirá notando frío, el frío gélido que habita en los corazones de las personas que le rodean.
Este maravilloso relato y a su protagonista tendrán gran influencia en la literatura posterior: Herman Melville y Franz Kafka nos presentarán a Bartleby y a Gregor Samsa, dos personajes descendientes directos de Akaki.







>>Com comença:
En el departamento...pero será mejor no nombrarlo. No hay gente más susceptible que los funcionarios, oficiales, oficinistas y, en general, todos los servidores públicos. En los tiempos que corren, cada particular considera que si se toca a su persona se ofende al conjunto de la sociedad.

>>Moments:
(Pàg. 9)
Era un hombre bastante ordinario, bajo de estatura, algo picado de viruelas, con una tonalidad que pelo que tiraba a pelirroja, un tanto corto de vista, con pequeñas entradas en la frente, arrugas a lo largo de las mejillas y ese color de cara que recibe el nombre de hemorroidal...¡Qué se la va a hacer! La culpa la tiene el clima petersburgués.

(Pàg. 19)
Una vez aplacado su deseo de escribir, se iba a la cama con una sonrisa en los labios, paladeando por anticipado las alegrías del día siguiente: ¿Qué documentos le confiaría Dios para que copiara? Así transcurría la pacífica existencia de un individuo que, con un sueldo de cuatrocientos rublos al año, se sentía satisfecho de su destino; y es probable que hubiera alcanzado una edad provecta de no estar sembrado de toda suerte de calamidades el camino no solo de los consejeros titulares, sino incluso de los consejeros secretos, efectivos, áulicos y de todo tipo, incluso de aquellos que no dan ni solicitan consejo a nadie.

(Pàg. 53)
Conviene saber que el personaje importante, solo había alcanzado semejante calificativo en los últimos tiempos; hasta entonces había sido un individuo insignificante. Por lo demás, el puesto que ocupaba era bastante modesto en comparación con otros de mayor categoría. Pero siempre se encuentran personas que conceden valor a cosas que otros consideran irrelevantes

(Pàg. 56)
En sus ojos se advertía a veces un deseo irreprimible de participar en una conversación interesante, de unirse a un gripo de personas, pero un pensamiento de lo impedía: ¿no sería ir demasiado lejos? ¿No sentaría el precedente de una familiaridad excesiva? ¿No estaría socavando su propia autoridad? Como consecuencia de esas reflexiones, se mantenía siempre apartado, sumido en un impenetrable silencio, quebrado solo de vez en cuando por algún vago monosílabo, hasta que acabó haciéndose acreedor al título de persona más aburrida del mundo.

(Pàg. 68)
No desconocía la piedad y en el fondo de su corazón albergaba no pocos sentimientos nobles, aunque la conciencia de su dignidad a menudo impedía que afloraran a la superficie.

(Pàg. 70)
Bien arrebujado en su magnífico capote, se sumió en ese placentero estado de ánimo, el más deseable que un ruso pueda imaginar, en el que, sin pensar en nada en concreto, distintas ideas, a cual más agradable, se agitan por sí solas en la cabeza, sin que uno tenga que hacer ningún esfuerzo por buscarlas y perseguirlas.


>>Altres han dit:
El placer de la lectura, Món de llibres, Diario El Faro, Sólo de libros


>> Enllaços:
Nikolái Gógol, els motius de la il·lustradora, funcionariat, literatura rusa del XIX, capot, el desti (i la desgracia), l'escala social



'El capote' de Nicolai Gogol (Biblioteca Básica)




dissabte, 6 de juny de 2009

Trens rigorosament vigilats - Bohumil Hrabal



Habral, Bohumil. Trens rigorosament vigilats
Barcelona: Edicions 62, 1996








Ostře sledované vlaky
Traducció Maria Garcia Barris
Les millors obres de la literatura universal, 106



>> Què en diu la contraportada...
(...) Trens rigorosament vigilats -la novel·la potser més coneguda de Hrabal, gràcies en part a l'esplèndida versió cinematrogràfica que se'n va fer- transcorre durant la II Guera Mundial, quan Txecoslovaquia era sota l'ocupació nazi. L'autor, en aquesta obra, expressa una alegria de viure quasi dionisíaca, amb un profund sentit humà. En un país que ha donat tans bons escriptors a la literatura universal, Hrabal és sens dubte un dels més grans.

>> Com comença...
Aquell any, l'any quaranta-cinc, els alemanys ja no dominaven l'espai aeri de la nostra ciutat. I encara menys de la regió, el del país. Els atacs de l'aviació havien desfet les comunicacions de tal manera que els trens del matí passaven al migdia, els del migdia, a la tarda i els de la tarda, al vespre, així que de vegades passava que el tren de la tarda arribava sense ni un minut de diferència amb el que marcava l'horari, però això es donava perquè era el tren de passatgers del matí, que anava amb quatre hores de retard.
Abans-d'ahir un caça enemic va metrallar un caça alemany damunt de la nostra ciutat fins a arrencar-li una ala. I el fusellatge es va incendiar i va caure en algun lloc del camp, però aquella ala, en desprendre's del fusellatge, va arrencar uns quants grapats de cargols i femelles, que van caure sobre la plaça i van abonyegar el cap d'unes quantes dones.

>> Moments...
(Pàg. 20)
En aquella època encara vivíem fora de la ciutat, va ser més endavant quan ens vam traslladar a la ciutat, i a mi, que estava acostumat a la soledat, en arribar a la ciutat el món se'm va estrènyer.
Des d'aleshores, només quan sortia als afores respirava. I quan tornava, a mesura que els carrers i carrerons s'anaven estrenyent, en travessar el pont, també m'estrenyia jo, sempre tenia i tinc i tindré la impresió que darrere de cada finestra hi ha almenys un parell d'ulls que m'espien.

(Pàg. 28)
Jo lo tenia molta estima, a la dona del cap d'estació; als vespres li agradava d'anar a seure a l'oficina, feia unes tovalles de ganxet; hi havia tant de silenci quan feia ganxet, dels seus dits sortien sense parar flors i ocells, sobre la taula del telègraf hi tenia una mena de llibre sobre el qual s'inclinava per buscar instruccions de com recollir els punts, com si toqués la cítara i llegís la partitura.

(Pàg. 43)
(...) el capità tan bon punt em va veure ja sabia que jo era un imbècil que l'únic que fa és estar-se parat a la vora de les vies, un imbècil a qui en la direcció dels ferrocarrils de Hradec Králové van dir que es quedés a la vora de les vies i aixequés i baixés els braços dels semàfors, mentre l'exèrcit del Reich passava per la seva estació per llançar-se primer cap a l'Orient i ara novament de tornada. I jo em vaig dir, de totes maneres els alemanys són boigs. Un boigs perillosos. Jo també estava una mica boig, però a costa meva exclusivament i en canvi els alemanys sempre a costa dels altres.

(Pàg. 68)
I jo vaig sortir a l'andana, vaig donar el senyal de pas a un tren hospital que venia del front, un ràpid convertit en hospital. I en aquell hospital, el més estrany eren els ulls de la gent, els ulls d'aquells soldats ferits, com si aquell dolor allí en el front, aquell dolor que ells havien causat a d'altres i que aquells altres alhora els havien causat, com si aquell dolor hagués fet d'ells unes persones diferents: aquests alemany eren més simpàtics que els que anven en sentit contrari (...)

(Pàg. 78)
I me'n vaig anar de l'hospital sol; quan em mirava en els aparadors no em coneixia, buscava la meva cara, però no hi era, com si jo fos una persona diferent..., i em vaig quedar sol davant de mi mateix, davant de l'aparador, gairebé podia olorar-me, però encara pensava que era una altra persona, fins que vaig aixecar la mà i el del reflex també va aixecar la mà, vaig aixecar l'altra mà, aquell d'allà també ho va fer, i vaig mirar i a la vora d'una barana hi havia un paleta, un tiparro enorme vestit de blanc, ple de taques i rugós de calç; i a la vorera hi havia un extintor marca Minimax, i aquell paleta em mirava i cargolava amb els dits un cigarret, després se'l va posar en els llavis, va encendre un misto, va tombar el misto cap al cistellet format pels palmells de les mans i s'inclinà i va encendre el cigarret, però sense deixar de mirar-me, com si entre nosaltres encara hi hagués aquella porta del petit hotel de Bystrice, prop de Besenov, una porta entreoberta en el badall de la qual jo vaig posar l'ull des d'un costat i des de l'altra, el paleta,..., aquella vegada em vaig sentir com si algú des de l'altra banda hagués agafat el mateix baldó que jo. I ara sabia que aquell enorme paleta vell de la roba tacada de calç era Déu disfressat...

(Pàg. 83)
(...) perquè quan no es desfogava cridant al celobert, cridava a la seva dona, li deia coses terribles, tot el que hi havia de brut dins d'ell, tot li ho deia a ella i al cap d'una estona ja no es recordava de res, i per això no li calia tallar-se les venes com jo, ni li calia aixecar la faldilla a la telegrafista i posar-li els segells al cul, jo sabia per endavant que el cap d'estació no es podia tornar boig, que tenia la seva higiene espiritual perquè tot ho cridava al celobert i la resta a la seva dona (...)

(Pàg. 86)
- Així que vostè de debò no ha estat mai amb cap - va dir, i va somriure i tenia clotets, com Mása, i se li van encendre els ulls, com si es sorprengués d'algun fet feliç o hagués trobat algun objecte preciós, i va començar a recórrer els meus cabells amb els seus dits, com si jo fos un piano, i després va mirar la porta tancada del despatx i es va inclinar cap a la taula, va baixar el ble i va apagar amb un so audible el llum i em va tocar i va recular amb mi al canapè i es va ajeure i em va atraure cap a ella, i després va ser amable amb mi, com quan jo era petit i la mama em vestia o em despullava, em va permetre que l'ajudés a arremangar-se la faldilla, i després vaig sentir com aixecava i obria les cames, va arrepenjar les botes tiroleses sobre el canapè del cap d'estació, i després em vaig trobar de sobte enganxat a Viktoria (...)

(Pàg. 89)
- No havíeu de declarar la guerra a tot el món!

>> Altres han dit...

>> Enllaços

divendres, 5 de juny de 2009

Antologia - Pere Quart



Quart, Pere. Antología
Barcelona: Lumen, 1980







Edició bilingüe. Sel·lecció i pròleg de José Batlló
Poesia, 38



>>Què en diu la contraportada
Pere Quart (seudónimo poético de Joan Oliver) nació en Sabadell un mes antes que el siglo. Desde 1934, fecha en que aparece su primer libro de versos (Les Decapitacions), desarrolla una obra lírica en la que la vitalidad, la capacidad de asombro y de entusiasmo, la ironía o el aparente escepticismo, no son otra cosa que la manifestación de su humildad y de su pudor. Poesía llena de humanismo, realista, satírica, narrativa, que pone en tela de juicio cualquier principio o norma social o moral, enlazando con una cierta tradición de la poesía catalana (los anónimos del XIV) y reflejando una crisis de valores sociales y morales a través de una aventura lírica estrictamente personal.

>> Com comença
Antonio, mestre perruquer,
ha sorprès la seva muller
en amorosa baralla
amb un tercer.
I el cap li talla
amb la navalla,
tot cridant: - Traïdora! Infidel!
I tot pensant: - Bonica i barata
obtinc així una testamodel
per a l'escaparata.
V. LES DECAPITACIONS. 1934

>> Moments...
(Pag. 50)
(...)
Barcelona,
els teus fills no t'acaben d'entendre,
bruixa frenètica,
matalàs d'esperes.
Escabellada, ronca,
perds la vergonya i la senyera,
però et guanyes la vida,
entre la mort i la follia.
(...)
Oda a Barcelona, 1936

(Pag. 66)
Entres en el meu somni amb una torxa.
Al teu voltant ombres servils.
Restes immòbil, muda,
i, sense veu, vas retraient mos crims.

Parla si pots! Flagel·la'm
amb tots els noms que han batejat mes nits.
I si no pots, ix de mon somni.
Tem l'alba amb sos mastins.

Qui ets? Ulls d'escorçó, boca desfeta,
galtes d'infern i front mesquí.
Reina potser d'una contrada morta
o filla borda d'un pecat sublim.

Les ombres que comandes es redrecen.
No les aquissis contra mi.
N'hi ha de tímides, obeses
i altres d'ossudes allargant els dits.

La torxa lluu com un desig infame,
verd lúbric, groc covard, blanc fonedís.
Cerquen ulls i miralls les ombres cegues
Tu, llur mestressa, calles i somrius.
La Intrusa.SALO DE TARDOR. 1947

(Pàg. 72)
(...)
Algú li diu: "On vas, com un captaire?
-i escolta el Sant la lliçó dura-
Què has fet d'aquell poder que no té fites?
Ni tu, que ho ets, ja no tens fe en els mites?
Els catalans, t'han enganyat de gaire?"

Calla Sant Jordi tristament benigne.
Cap al desert, la terra pura
on Déu parla sovint amb veus d'oratge,
a poc a poc el Cavaller s'allunya...

En soledat restaura el seu coratge
S'alzina. I es persigna.
I quan s'obre de braços és el signe
de la creu on s'atarda Catalunya.
Sant Jordi d'Amèrica.SALO DE TARDOR. 1947

(Pàg. 86)
(...)
Dona, la vida és moda, ja ho sabies.
D'avui ençà s'imposa
l'escondida faiçó de la nuesa
cap a la línia òssia
fins a la pols primera i última.
(...)
La Cita. TERRA DE NAUFRAGIS.1956

(Pàg. 102)
Hi ha la luxúria sutza i poderosa
-i intermitent com les campanes-
que ens encadena i arrossega a estones
des de la rel del gran desig -clavada
al centre geomètric de la carn-
lligat secretament a les potències
del que és ànima nostra
-talment anomenada per' entendre'ns-,
la qual l'atia, dirigeix, exalta;
i posa en joc, dispara
desenfrenadament
tots els humors viscosos,
tots els verins de la concupiscència.

Promet, i promet tant! cada represa.
L'amor de l'home.VACANCES PAGADES. 1962

(Pàg. 106)
Demano la paraula prèvia
per a dir -i que d'un cop se sàpiga!-
que jo sóc Jo,
que sóc el Centre
i l'Àrbitre.

Que tots vosaltres, tots,
-això anant bé-
sou els meus conterranis:
parents, veïns, creditors meus,
proïsme meu pròpiament dit;
que tot els altres, tots,
bons i dolents
-grocs i negres, antípodes, gitanos-
són, a tot estirar
i encara gràcies,
els meus contemporanis.

Sapigueu que:
quan us veig, de fet,
us suscito, us ressucito;
i en pensar-vos
us dono una esperança.

Però si us perdo de vista,
mentre us oblido o us ignoro,
dormiu el son del just,
com se sol dir.
No passeu de potències
en el sentit més trist de la paraula.

Ja ho sé. Molts espereu
amb candeletes
el dia de cantar-me les absoltes.
No us enfileu, si us plau:
en el millor dels casos,
quan jo mori,
tots, tots,
bons o dolents,
sereu només els meus supervivents.
Ja és hora que se sàpiga. VACANCES PAGADES. 1962

(Pàg. 154-156)
(...)
Mare, és molt suat allò que dius sovint:
"Déu ens doni salut i feina!"
Ni salut ni capó
ni feina comprada amb rebuig!
Hi ha terres on els homes són homes,
on el treball és d'ells, de tots;
això no ho porten els diaris.
Aquí, bestiar de punts i pagues
i un capmàs d'aspirina, enterraments i absoltes.
Bestiar encorralat, encamionat,
que a vegades fins i tot renilla
i esbufega de gran visques i fores.

Fotre, mal...!
No t'esveris, dona.

Els diumenges com ara, quan m'afaito,
m'agrada molt xerrar pels descosits:
ni sé que m'empatollo...

Família, si em desessin
no em deixeu sobretot, mai de la vida!
sense celtes dels llargs...

Ja hi tornes mare? Si no passa res!
Som el jovent, nosaltres. Ara ens toca.
És la llei del vaivé.
Alguns potser els espinyaran.
Jo, veus? amb celtes en tinc prou:
del fum pudent em vénen les idees.

Mare, tens foc?
Ària del diumenge. 1963

(Pàg. 182)
Arreu i sempre, les religions
han donat homes sants; i fins i tot
l'ateisme genera, aquí i allà,
barons perfectes.
Ara girem full:
citeu-me una doctrina -o un cabdill
religiós, polític, social-
que hagi creat, d'ençà que el món és món,
justa i moral, una comunitat
neta d'iniquitats. Una només!

Ciutadà amb càstig o ermità llibert.
Ciutadà, ermità. QUATRE MIL MOTS.1977

(Pàg. 190)
Paraula nul·la: l'esdevenidor.

Cada matí retrogradem un pas.
Les banderes indiquen el camí
cap enrera per l'atemptat del vent.

El passat és la terra de cascú,
àdhuc del vianant explorador
d'un demà que es podreix sobtadament
bon punt s'aboca al finestral del temps.

Res no és nou, res no mor, tot és ahir.
Tot és ahir. QUATRE MIL MOTS.1977

>> Enllaços
Pere Quart, Joan Oliver, Sabadell, celtes, poesia satírica, Colla de Sabadell, Joan Oliver musicat per Ovidi Montllor, Joan Oliver & Rock'n'Roll