dissabte, 27 de març de 2010

El retrato de Dorian Gray - Oscar Wilde

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Wilde, Oscar. El retrato de Dorian Gray.
Madrid: Alianza Editorial, 1999










The picture of Dorian Gray
Traducció de José Luis López Muñoz


>> Què en diu la contraportada...

Piedra de escándalo para la mojigata sociedad victoriana cuando fue publicada originalmente en el Lippincott’s Monthly Magazine en junio de 1890, El retrato de Dorian Gray, que adoptaría su forma definitiva como libro al año siguiente, narra la fábula, de raíz fáustica, del individuo que explora en los rincones más oscuros de la existencia con aparente inmunidad, “protegido” por un retrato que va asumiendo su degradación física y moral. Articulada en torno a la dialéctica entre ser y apariencia, realidad e imagen, vida y arte, Oscar Wilde (1854 – 1900) plasmó en ella la novela esteticista por excelencia.

>> Com comença...
El artista es creador de belleza.
Revelar el arte y ocultar al artista es la meta del arte.
El crítico es quien puede traducir de manera distinta o con nuevos materiales su impresión de la belleza. La forma más elevada de la crítica, y también la más rastrera, es una modalidad de autobiografía.
Quienes descubren significados ruines en cosas hermosas están corrompidos sin ser elegantes, lo que es un defecto. Quienes encuentran significados bellos en cosas hermosas son espíritus cultivados. Para ellos hay esperanza.
Son los elegidos, y en su caso las cosas hermosas sólo significan belleza.
No existen libros morales o inmorales.
Los libros están bien o mal escritos. Eso es todo.


>> Moments...
(Pàg. 11)
¿Por qué sois unas gentes tan raras los pintores? Hacéis cualquier cosa para ganaros una reputación, pero, tan pronto como la tenéis, se diría que os sobra. Es una tontería, porque en el mundo sólo hay algo peor que ser la persona de la que se habla y es ser alguien de quien no se habla.

(Pàg. 12)
(...) Hay un destino adverso ligado a la superioridad corporal o intelectual, el destino adverso que persigue por toda la historia los pasos vacilantes de los reyes. Es mucho mejor no ser diferente de la mayoría. Los feos y los estúpidos son quienes mejor lo pasan en el mundo. Se pueden sentar a sus anchas y ver la función con la boca abierta. Aunque no sepan nada de triunfar, se ahorran al menos los desengaños de la derrota. Viven como todos deberíamos vivir, tranquilos, despreocupados, impasibles. Ni provocan la ruina de otros, ni la reciben de manos ajenas.

(Pàg. 22)

(...) Un artista debe crear cosas hermosas, pero sin poner en ellas nada de su propia existencia. Vivimos en una época en la que se trata el arte como si fuese una forma de autobiografía. Hemos perdido el sentido abstracto de la belleza. Algún día mostraré al mundo lo que es eso; y ésa es la razón de que el mundo no deba ver nunca mi retrato de Dorian Gray.

(Pàg. 23)
(...) Es triste pensarlo, pero sin duda el genio dura más que la belleza. Eso explica que nos esforcemos tanto por cultivarnos. En la lucha feroz por la existencia queremos tener algo que dure, y nos llenamos la cabeza de basura y de datos, con la tonta esperanza de conservar nuestro puesto. La persona que lo sabe todo: ése es el ideal moderno.

(Pàg. 29)
-¿Es cierto que ejerce usted una pésima influencia, lord Henry? -le preguntó al cabo de unos instantes-. ¿Tan mala como dice Basil?
-Las buenas influencias no existen, señor Gray. Toda influencia es inmoral; inmoral desde el punto de vista científico.
-¿Por qué?
-Porque influir en una persona es darle la propia alma. Esa persona deja de pensar sus propias ideas y de arder con sus pasiones. Sus virtudes dejan de ser reales. Sus pecados, si es que los pecados existen, son prestados. Se convierte en eco de la música de otro, en un actor que interpreta un papel que no se ha escrito para él. La finalidad de la vida es el propio desarrollo. Alcanzar la plenitud de la manera más perfecta posible, para eso estamos aquí. En la actualidad las personas se tienen miedo. Han olvidado el mayor de todos los deberes, lo que cada uno se debe a sí mismo. Son caritativos, por supuesto. Dan de comer al hambriento y visten al desnudo. Pero sus almas pasan hambre y ellos mismos están desnudos. Nuestra raza ha dejado de tener valor. Quizá no lo haya tenido nunca. El miedo a la sociedad, que es la base de la moral; el miedo a Dios, que es el secreto de la religión: ésas son las dos cosas que nos gobiernan. Y, sin embargo...

(Pàg. 30)

(...) La única manera de librarse de la tentación es ceder ante ella. Si se resiste, el alma enferma, anhelando lo que ella misma se ha prohibido, deseando lo que sus leyes monstruosas han hecho monstruoso e ilegal. Se ha dicho que los grandes acontecimientos del mundo suceden en el cerebro. Es también en el cerebro, y sólo en el cerebro, donde se cometen los grandes pecados. Usted, señor Gray, usted mismo, todavía con las rosas rojas de la juventud y las blancas de la infancia, ha tenido pasiones que le han hecho asustarse, pensamientos que le han llenado de terror, sueños y momentos de vigilia cuyo simple recuerdo puede teñirle las mejillas de vergüenza...

(Pàg. 35)
(...) El tiempo tiene celos de usted, y lucha contra sus lirios y sus rosas. Se volverá cetrino, se le hundirán las mejillas y sus ojos perderán el brillo. Sufrirá horriblemente... ¡Ah! Disfrute plenamente de la juventud mientras la posee. No despilfarre el oro de sus días escuchando a gente aburrida, tratando de redimir a los fracasados sin esperanza, ni entregando su vida a los ignorantes, los anodinos y los vulgares. Ésos son los objetivos enfermizos, las falsas ideas de nuestra época. ¡Viva! ¡Viva la vida maravillosa que le pertenece! No deje que nada se pierda. Esté siempre a la busca de nuevas sensaciones. No tenga miedo de nada... Un nuevo hedonismo: eso es lo que nuestro siglo necesita. Usted puede ser su símbolo visible.

(Pàg. 43)

-¡Es tan aburrido ponerse de etiqueta! -murmuró Hallward-. Y, cuando ya lo has hecho, ¡se tiene un aspecto tan horroroso!
-Sí -respondió lord Henry distraídamente-, la ropa del siglo XIX es detestable. Tan sombría, tan deprimente. El pecado es el único elemento de color que queda en la vida moderna.

(Pàg. 64)
Era una mujer curiosa, cuyos vestidos siempre daban la impresión de haber sido diseñados en la cólera y utilizados en la tempestad.

(Pàg. 69)

-Mi querido muchacho, las personas que sólo aman una vez en la vida son realmente las personas superficiales. A lo que ellos llaman su lealtad, y su fidelidad, yo lo llamo sopor de rutina o falta de imaginación. La fidelidad es a la vida de las emociones lo que la coherencia a la vida del intelecto: simplemente una confesión de fracaso. ¡Fidelidad! Tengo que analizarla algún día. La pasión de la propiedad está en ella. Hay muchas cosas de las que nos desprenderíamos si no tuviéramos miedo de que otros las recogieran.

(Pàg. 80)
La experiencia carece de valor ético. Es sencillamente el nombre que dan los hombres a sus errores. Por regla general los moralistas la consideran una advertencia, reclaman para ella cierta eficacia ética en la formación del carácter, la alaban como algo que nos enseña qué camino hemos de seguir y qué abismos evitar. Pero la experiencia carece de fuerza determinante. Tiene tan poco de causa activa como la misma conciencia. Lo único que realmente demuestra es que nuestro futuro será igual a nuestro pasado, y que el pecado que hemos cometido una vez, y con amargura, lo repetiremos muchas veces, y con alegría.

(Pàg. 100)
Sabes perfectamente que no soy defensor del matrimonio. El verdadero inconveniente del matrimonio es que mata el egoísmo. Y las personas sin egoísmo son incoloras. Carecen de individualidad.

(Pàg. 129)

Es la confesión, no el sacerdote, lo que nos da la absolución.

(Pàg. 158)

El pasado siempre se podía aniquilar. Arrepentimiento, rechazo u olvido podían hacerlo. Pero el futuro era inevitable. Había en él pasiones que encontrarían su terrible encarnación, sueños que harían real la sombra de su perversidad.

(Pàg. 170)

Se fue enamorando cada vez más de la belleza de su cuerpo e interesándose más y más por la corrupción de su alma. Examinaba con minucioso cuidado, y a veces con un júbilo monstruoso y terrible, los espantosos surcos que cortaban su arrugada frente y que se arrastraban en torno ala boca sensual, perdido todo su encanto, preguntándose a veces qué era lo más horrible, si las huellas del pecado o las de la edad. También colocaba las manos, nacaradas, junto a las manos rugosas e hinchadas del cuadro, y sonreía.



(Pàg 188)
Su gran fortuna era, indudablemente, un elemento de seguridad. La sociedad, la sociedad civilizada al menos, nunca está muy dispuesta a creer nada en detrimento de quienes son, al mismo tiempo, ricos y fascinantes. Siente, de manera instintiva, que los modales tienen más importancia que la moral y, en su opinión, la respetabilidad más acrisolada vale muchísimo menos que la posesión de un buen chef.

(Pàg. 251)

Aunque, después de todo, ¿a él qué más le daba? La vida es demasiado corta para cargar con el peso de los errores ajenos. Cada persona gastaba su propia vida y pagaba su precio por vivirla. Lo único lamentable era que por una sola falta hubiera que pagar tantas veces. Que hubiera, efectivamente, que pagar y volver a pagar y seguir pagando. En sus tratos con los seres humanos, el Destino nunca cerraba las cuentas.

(Pàg. 283)
Todo delito es vulgar, de la misma manera que todo lo vulgar es delito. No está en tu naturaleza, Dorian, cometer un asesinato. Siento herir tu vanidad diciéndolo, pero te aseguro que es verdad. El crimen pertenece en exclusiva a las clases bajas. No se lo censuro ni por lo más remoto. Imagino que para ellos es como el arte para nosotros, una manera de procurarse sensaciones extraordinarias.

>> Altres n'han dit...

Say what you want, Papel en blanco, Paranyant l'argamassa, Terra de llibres

>> Enllaços:
Oscar Wilde, Novel.la gòtica, Faust, l'Art és un mirall?, una obra multitemàtica, per evitar l'envelliment: drogues..., ...teràpies..., ...o especialistes, la societat victoriana, dandy, els arguments de Lord Henry, tu també et pots veure l'ànima, el mal i els pecats, com fer desaparèixer un cos?, Opi, Jermyn Street, en PDF..., ...i en còmic

>> Escolta'l:

audiollibre espanyol

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dijous, 18 de març de 2010

El Bestiari o la rua d'Orfeu - Guillaume Apollinaire


Apollinaire, Guillaume. El Bestiari o la rua d’Orfeu
Palma: Lleonard Muntaner Editor, 2006









Le Bestiaire (ou Cortège d’Orpheé)
Traducció de Joaquim Sala-Sanahuja
Il·lustració de Jaume Canet
Col·lecció L’obriülls, 1



>> Què en diu la contraportada...

El perill o la remor d’unes bestioles de pèl, de ploma, d’escata, de fantasia o de vesc, escàpoles o enganxadisses, és dins aquestes càpsules rimoses que es mofen de la tradició erudita per encetar-ne una de nova.
La poesia és destitució i, per això mateix, formadora de nissagues d’insolents i de bregats. Sense la tinta del pop Apollinaire, tal vegada Ferrater no seria calamar.

>> Com comença...
Admireu-ne el poder insigne
i el traçat, tan noble i digne:
és la veu que amb la llum tothom havia vist.
ja en parlava, al Pimandre, mestre Hermes Trimegist.
(ORFEU)

Admirez le pouvoir insigne
Et la noblesse de la ligne:
Elle est la voix que lumière fit entendre
Et dont parle Hermès Trismégiste en son Pimandre

(ORPHÉE)

>> Moments...
(Pàg. 15)
El pèl d’aquesta cabra, insòlit,
i els d’or que van fer anar de bòlit
Jasó no són res comparat
amb els que m’han el cor robat.
(LA CABRA DEL TIBET)

Les poils de cette chèvre et même
Ceux d’or pour qui prit tant de peine
Jason, ne valent rien au prix
Des cheveux dont je suis épris.
(LA CHÈVRE DU THIBET)

(Pàg. 17)
Com t’excita la beutat!
I quines dones han estat
víctimes de ta crueltat!
Eva, Euridice, Cleopatra;
i encara en sé de tres o quatre.
(LA SERP)

Tu t’acharnes sur la beauté.
Et quelles femmes ont été
Victimes de ta cruauté!
Ève, Eurydice, Cléopatre;
J’en connais encor trois ou quatre.
(LE SERPENT)

(Pàg. 21)
Oh lleó, imatge sens ràbia
dels reis caiguts de fa mil anys,
ja tan sols neixes a la gàbia,
a Hamburg, amb els alemanys.
(EL LLEÓ)

O lion, malheureuse image
Des rois chis lamentablement,
Tu ne nais maintenant qu’en cage
A Hambourg, chez les Allemands.
(LE LION)

(Pàg. 35)
El treball porta la riquesa.
Pobres poetes, més jaient!
Que l’eruga, sense peresa,
es fa papallona opulent.
(L’ERUGA)

Le travail mène à la richese.
Pauvres poètes, travaillons!
La chenille en peinant sans cesse
Devient le riche papillon.
(LA CHENILLE)

(Pàg. 39)
Són ben cruels els qui ens estimen:
puça, amic, amant, especimen
fiblós o adelerat burxanc,
que ens volen i ens dolen la sang.
(LA PUÇA)

Puces, amis, amantes même,
Qu’ils sont cruels ceux qui nous aiment!
Tout notre sang coule pour eux.
Les bien-aimés sont malheureux.
(LA PUCE)

(Pàg. 47)
Llançant la tinta cap al cel,
xuclant la sang d’allò que estima
i assaborint-la com la mel,
aquest monstre sóc jo, qui rima.
(EL POP)

Jetant son encre vers les cieux,
Suçant le sang de ce qu’il aime
Et le trouvant délicieux,
Ce monstre inhumain, c’est moi-même.
(LE POULPE)

dimecres, 17 de març de 2010

L'home que plantava arbres - Jean Giono

Giono, Jean. L’home que plantava arbres
Barcelona: Viena Edicions, 2008











L’homme qui plantait des arbres
Traducció de Isabel-Clara Simó
Il·lustració Francesc ViladotCol·lecció El cercle de Viena, 3

>> Què en diu la contraportada...
En una comarca erma, deshabitada i inhòspita de la Provença, un pastor solitari planta arbres, milers d’arbres. Aquesta és la història d’Elzéard Bouffier, un home silenciós de muntanya que, sense que ningú en sàpiga res i sense esperar cap reconeixement a canvi, transforma el paisatge que l’envolta. I mentre el país es debat en la Primera Guerra Mundial, i després en la Segona, ell continua plantant arbres incansablement, fins a cobrir les muntanyes de verdor i canviar per sempre la vida de tots els habitants de la regió.
Amb una extraordinària simplicitat, Giono ens fa el retrat d’un personatge que testimonia l’enorme valor d’un gest tan senzill com és plantar un aglà i esperar que creixi. I repetir-ho milers de vegades…

>> Com comença...
Perquè el caràcter d’un ésser humà reveli qualitats realment excepcionals, cal tenir l’oportunitat de poder observar com actua al llarg de molts anys. Si els seus actes estan desproveïts de qualsevol mena d’egoisme, si el principi que els dirigeix és una generositat sense comparació, si no els inspira l’afany d’obtenir recompenses d’enlloc i si, a més, ha deixat una empremta visible en el món, és que ens trobem, sense cap marge d’error, davant d’un caràcter inoblidable.

>> Moments...
(Pàg. 17)
...D’altra banda, jo coneixia perfectament el caràcter dels escassos llogarrets de la regió. N’hi ha quatre o cinc ben escampats pels turons, allunyats els uns dels altres, entre boscos de roures martinencs a la vora dels camins de carro.Hi viuen els llenyataires que fabriquen carbó vegetal. Són llocs on es viu malament. Les famílies, apinyades a causa de l’extrema duresa del clima, tant a l’estiu com a l’hivern, veuen créixer el seu egoisme en un ambient aïllat. L’ambició irracional hi assoleix unes proporcions desmesurades per l’ànsia de fugir d’aquest indret.

(Pàg. 39)
Per tenir una idea una mica exacta d’aquest caràcter excepcional, cal no oblidar que treballava en la més absoluta soledat; tan absoluta que, cap al final de la seva vida, havia perdut el costum de parlar. O potser és que no li feia cap falta?

(Pàg. 51)
Eren gent sense esperança. Per a ells, tot es reduïa a esperar la mort: una situació que no predisposa gaire a cap virtut.

(Pàg. 59)
Quan penso que amb un sol home, limitat als seus simples recursos físics i morals, n’hi ha hagut prou per transformar un desert en aquesta terra promesa, trobo que, malgrat tot, la condició humana és admirable. Però quan tinc present tota la constància que ha calgut en la grandesa d’una ànima, i tota l’obstinació que es manifesta en la seva generositat, sento un immens respecte per aquest vell camperol illetrat que ha sabut portar a bon fi una obra digna de Déu.

>> Altres han dit...
terra de llibres, Paraules i mots, Somos lo que leemos, El Pais, El Punt

>> Enllaços:
Jean Giono, Roures, literatura o entreteniment?, on és el miracle?, la soledat i la renuncia, ecologia forestal, Celebre-m'ho!!!, dendrofobia, La Gran Guerra, La 2ª Guerra Mundial, el curtmetratge

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dissabte, 13 de març de 2010

Els amics - Kazumi Yumoto


Yumoto, Kazumi. Els amics
Barcelona: Cruilla, 1997
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Natsuo no Niwa / The friends
Traducció de Núria Font i Ferré
Col·lecció Gran Angular, 89
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>> Què en diu la contraportada...
Quan l’àvia de Yamashita mor, Yamashita i els seus amics queden molt encuriosits per la mort. Quin aspecte té el cos d’un mort? Què diferencia el moment de just abans de morir amb el de just després? I, amb l’esperança de veure la mort de ben a prop, decideixen vigilar un vell del barri, tot esperant que li arribi l’hora. Però mentre ells observen l’home, aquest també els observa i, gradualment, sorgeix una mútua fascinació que es convertirà en amistat.

>> Com comença...
Ha plogut sense parar des del començament de juny i avui torna a caure un altre xàfec. A l’escola havien d’obrir la piscina, però ho han deixat córrer per demà. Embadalit, contemplo les “fulles monstre” per la finestra. Aquelles fulles gegantes, en forma de palmell i més o menys de la mida d’una carbassa, ja arriben a les finestres de la classe del primer pis. Cada vegada que plou creixen una mica més. A l’hivern s’assequen i es moren, però cap a la primavera reviuen i a l’estiu treuen brots pertot arreu, com criatures d’un altre planeta.

>> Moments...
(Pàg. 19)
Si de debò vols saber una alguna cosa, llavors has de provar de descobrir-la, per més por que tinguis.
(Pàg. 62)
(...) i la mare beu molt, darrerament més aviat em passo molta estona a la meva habitació, encara que no hagi d’anar a repàs. No m’agrada que la mare begui. És com si se n’anés a un altre lloc, i això em fa posar nerviós.

(Pàg. 89)
Estirat al llit, compto les meves respiracions. Una, dues, tres, quatre, cinc, sis...catorze, quinze, setze, disset... Quan passo de les trenta, començo a adormir-me. La son m’embolica i m’estira cap avall, però de vegades torno a flotar a la superfície com una bata vella submergida a l’aigua, i em poso a comptar de nou des del començament.

(Pàg. 91)
Viure és molt més que respirar. Per tant, morir també deu ser molt més.

(Pàg. 103)
- Suposo que morir no és tant estrany. Al capdavall, tothom es mor –dic jo, i Kawabe fa que sí amb el cap.
- Però jo continuo tenint por de morir. I tu?
- Jo també.
- És estrany. Si tots hem de morir un dia o altre, com és que ens fa tant por, la mort? Suposo que no ho sabrem fins que no ens morim.- Daixonses –diu Yamashita a poc a poc-. Jo encara no sé fer sashimi de palaia, i no em vull morir fins que no n’hagi après, llavors tinc por. Ara, no sé pas si estaré gaire content de morir encara que no n’hagi après.Arribaré mai a dominar res tan bé que em senti preparat per morir? Encara que no la domini del tot, vull trobar alguna cosa així, ja que si no la trobo, llavors per què hauré viscut?.

(Pàg. 126)
Al mig d’aquells camps banyats de la llum del capvespre, aquell edifici petit en forma de caixa s’eleva tot sol. Aquella caixa és plena d’alguna cosa que voldria entendre més bé, però que sembla allunyar-se per moments, com el temps, que no podem aturar mai.

(Pàg. 136)
Potser és divertit, envellir. Com més vell et fas, més records tens. I encara que el propietari dels records deixi d’existir, potser aquests continuen vius, flotant en l’aire, fonent-se en la pluja i penetrant la terra. Potser després de córrer per molts indrets es fiquen dins el cor d’algú altre. Potser són les entremaliadures dels records d’una altra persona allò que ens fa tenir la sensació d’haver estat ja en un cert lloc, tot i saber que és la primera vegada que hi anem.

(Pàg. 183)
- Què vols ser de gran?Allò em va deixar parat. Des que era molt petit, mai no m’havia preguntat una cosa així.- No ho sé –vaig respondre i vaig rumiar una estona-. Potser no és cap feina, però em sembla que m’agradaria escriure.- Així que vols ser escriptor, eh? –Llavors li va tocar a ell de sorprendre’s. – Novel·lista? (...)

>> Altres han dit...
answers.com,

>> Enllaços:
Kazumi Yumoto, mort, cremació, Premi (1997), kotatsu, literatura juvenil, cosmos, sindria, residències, okonomiyaki, pachinko, la memoria, costums funeraris japonesos



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