dimecres, 30 de juny de 2010

El regreso - Joseph Conrad

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Conrad, Joseph. El regreso.
Madrid: Funambulista, 2007










Traducció de J.M. Lacruz Bassols
Colecció Grandes Clásicos


>> Què en diu la contraportada...
Un hombre vuelve del trabajo al hogar y se encuentra una carta de su mujer anunciándole que lo abandona. Pero al poco ella regresa a casa. Ésta es la trama, desnuda y descarnada de este libro. «El regreso», incluido en el libro Cuentos de inquietud (1898), insólita obra de Joseph Conrad por su intimismo y el decorado «a puerta cerrada» en que se desarrolla, presenta un doble interés, psicológico y social. La tensión mental extrema de una pareja al borde de la ruptura, su crispación y su reserva, son el eje sobre que el que gravita este drama de la vida burguesa.
En todo momento el malestar alcanza al lector de este «anticulebrón» (convertido en una bellísima película dirigida por Patrice Chéreau, con Isabelle Huppert, que obtuvo el premio de interpretación en Venecia) acerca del cual Ford Madox Ford escribió: «Es un historia de incomprensión conyugal casi obscena que sólo nos atrevemos a mirar como a hurtadillas, en secreto…».

Un libro inquietante, una certera radiografía de la desazón que anida en algo tan cotidiano como puede ser la infidelidad, y que al mismo tiempo abre las puertas del propio infierno; ese infierno que quizá somos nosotros mismos…

>> Com comença...
El tren de cercanías procedente de la City surgió impetuoso del negro túnel, y con un fuerte chirriar de las ruedas se detuvo en la oscura y humeante estación de West End. Se abrieron una tras otra las compuertas de los vagones, dando paso a una multitud de viajeros; bajo los sombreros de copa aparecían unos rostros más bien pálidos de personas sanas, que llevaban abrigos de tonos oscuros, y botas lustrosas.

>> Moments...
(Pâg. 8)
Los viajeros subían con paso ligero una triste escalera de desnudas paredes; de espaldas parecían todos iguales, como si llevaran el mismo uniforme; aunque sus rostros anónimos eran distintos, curiosamente tenían todos un aire familiar, como si fuesen una pandilla de hermanos que, ya sea por prudencia, dignidad, desdén o mero cálculo, se ignoran totatlmente entre sí; (...)

(Pàg. 9)
Avanzaba con paso decidido. Una llovizna se iba depositando como n polvillo palteado en las ropas y los bigotes, mojando los rostros, abrillantando las aceras, oscureciendo los muros y haciendo que goteasen los paraguas.

(Pàg. 11)
Era un mundo de gente encantadora, un mundo auténtico dechado de virtudes, donde nada se realiza y donde toda alegría y tragedia se ven rebajadas, prudentemente, a mera satisfacción y molestia. En esta región, en que se cultivan bastante los nobles sentimientos para disimular el despiadado materialismo de las ideas y de las aspiraciones, fue donde Alvan Hervey y su esposa vivieron cinco años de comedida felicidad, jamás perturbada por duda alguna sobre el justo valor moral de su existencia.

(Pàg. 27)
Cabe perdonar un crimen; se puede sacar partido de un sacrificio desinteresado, de una confianza ciega, de la fe incendiaria, y de cualquier otra locura: el sufrimiento, la muerte misma, se peuden explicar, esbozando una sonrisa o arrugando el entrecejo; pero la pasión es la imperdonable y secreta infamia de nuestro corazón, algo que hay que aborrecer, combatir y aniquilar, algo vergonzoso y execrable que profana las sonrientes promesas, que hace caer las plácidas máscaras, que desnuda hasta la mismísima vida. ¡ Y le ocurría a él!

(Pàg. 32)
En la vida hay sucesos, contactos, vislumbres que parecen poner fin brutalmente al pasado entero. Se produce un choque sonora, como una puerta cerrándose a nuestras espaldas por la pérfida mano del destino. ¡Necios o sabios, id en busca de otro Edén! Tras un instante de consternación muda, ha de reiniciarse el peregrinaje, el doloroso esclarecimiento de los enigmas, la febril búsqueda de las ilusiones, la recogida de una nueva cosecha de mentiras con el sudor de la frente, todo ello para hacer posible la vida, para hacerla soportable, amable, con el fin de legar intacta a una nueva generación de ciegos errantes la valiosa leyenda de un país insensible, de una tierra prometida, en donde florecen las flores y las bendiciones...

(Pàg. 41)
Ella era la encarnación de todos los breves instantes que cada hombre se reserva en la vida para soñar, para soñar sueños sublimes que plasman los más queridos y provechosos anhelos.

(Pàg. 54)
Llevado por sus emociones, se agarró la cabeza con ambas manos y repitió frenéticamente:
- ¿Qué he hecho? ¡Pero dímelo...!
- Nada –contestó ella.
- Ah, lo ves... no puedes...-siguió diciendo él, triunfante, mientras se alejaba: luego, de repente, como si un obstáculo lo devolviera a ella, se volvió con viveza y gritó con exasperación:
- ¿Qué demonios esperabas de mí?

(Pàg. 81)
A menudo en la vida, en la concepción más elevada de la vida, en determinadas circunstancias, decirlo todo sería completamente criminal. La tentación de hacerlo no justifica a nadie, sabes... Ni siquiera existe, si uno piensa de verdad en la propia felicidad... que reposa en el deber.

(Pàg. 85)
No habría podido decir, al verla, por qué pensó de pronto en el día siguiente, ni por qué esta idea despertaba en él un hondo sentimiento de cansancio y desaliento inefables... un temor a tener que arrostrar los días venideros. ¡Mañana! Eso estaba tan lejos como ayer.

(Pàg. 91)
¿Qué significaba esa palidez, ese rostro plácido, esa frente cándida, esos ojos puros? ¿Qué había pensado ella durante todos esos años? ¿Qué pensaba ayer, hoy? ¿Qué pensaría mañana? Tenía que descubrirlo... ¿Pero cómo lograrlo? Lo había engañado a él, pero no sólo a él, sino al otro y a ella misma; estaba presta a engañar... por deferencia hacia él. Siempre engañar. Llevaba la mentira en ella, respiraba la mentira, vivía en la mentira, mentiría siempre, ¡hasta el final de sus días!, y él no sabría nunca lo que pasaba por su cabeza... ¡nunca! ¡Nunca! Nadie podría saberlo. Era imposible saberlo.

(Pàg. 94)
Los pasos aterciopelados de Alvan y el tic-tac sordo del péndulo en la alta chimenea dialogaban de modo regular, como si el tiempo y el propio Alvan, inmersos en un combate controlado, caminaran conjuntamente hacia una finalidad misteriosa en esa penumbra de delicados vislumbres infernales.

(Pàg. 100)
La vida es imposible sin fe ni amor, sin fe en el corazón humano, ¡sin amor por un ser humano!

(Pàg. 103)
Un nuevo día empezaba. Mañana había llegado; ese mañana misterioso y engañoso que lleva a los hombres –desdeñosos del amor y de la fe- siempre más lejos, más lejos entre las punzantes futilidades de la vida hasta la justa retribución de la tumba.

(Pàg. 109)
Entendió súbitamente que la moral no lleva a la dicha. La revelación fue tremenda. Se percató, de pronto, de que nada de lo que sabía tenía la menor importancia. Las acciones de los hombres y de las mujeres, el éxito, nada de todo esto contaba. No era una cuestión de sufrimientos más o menos importantes, de tal alegría o de tal pena. Se trataba de la verdad o de la falsedad: era una cuestión de vida o de muerte.

>> Altres n'han dit...

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>> Llegeix-lo:
Només el relat: anglès (html)
Volum de contes original: espanyol, anglès, angles (escaneig)
Amb altres obres de l'autor: espanyol

>> Escolta'l:
Anglès
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diumenge, 27 de juny de 2010

Tres relats de Sant Petersburg - Nikolái V. Gógol

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Gógol,Nikolái V. Tres relats de Sant Petersburg
Barcelona: Quaderns Crema, 1997








Xinel. Nols. Zapiski sumasxedxego.

Traducció d’Anna Estopa
Col·lecció Mínima Minor, 72


>> Què en diu la contraportada...
Gógol no va intitular mai cap llibre amb el títol de Relats de Sant Petersburg i, tanmateix, així és com es coneix l’aplec de cinc narracions, escrites entre 1835 i 1842, publicades a llocs diversos i que, amb el títol genèric de “Relats”, van ser reunides al tercer volum de les seves Obres (1842). Aquest fet ens autoritza a presentar avui al públic català, en una traducció d’enorme qualitat, tan sols tres relats, els més famosos de la sèrie. Del primer, Dostoievski va afirmar que era el pare de tota la nova literatura del seu país –Nabókov, anys més tard, l’havia de qualificar com el millor relat mai escrit en llengua russa-; al segon, Puixkin hi va trobar “tantes coses inesperades, fantàstiques, divertides i originals”, que va convèncer Gógol, que se’n sentia indecís, de publicar-lo; i el tercer és ben probablement, com afirma Boris de Schloezer, el relat més àcid i més negre de l’autor.

Nota de Lleixes:
El primer relat, L’abric el podeu trobar aquí

>> Com comença...
El 25 de març va esdevenir-se un fet extraordinàriament estrany a Sant Petersburg. El barber Ivan Iakóvlevitx, que vivia a l’avinguda Voznessenski (el seu cognom s’ha perdut, i fins i tot a la placa –on hi havia pintat un senyor amb una galta ensabonada i un rètol que deia “També sagnem”- no hi posava res més), doncs bé, el barber Ivan Iakóvlevitx es va despertar de bon matí i va sentir olor de pa calent.
(El nas)

>> Moments...
(Pàg. 66)
Ivan Iakóvlevitx, com qualsevol rus amb ofici com Déu mana, era més borratxo que el beure, i tot i que cada dia afaitava barbes d’altri, sempre duia la seva sense afaitar.
(El nas)

(Pàg. 103)
Al món passen disbarats ben grossos, i de vegades no tenen cap mena de versemblança: tot d’una aquell mateix nas que voltava amunt i avall fent-se passar per conseller civil i que havia aixecat tant de rebombori per la ciutat, va aparèixer com si res al seu lloc, és a dir, justament entre galta i galta del major Kovaliov. Va escaure’s el 7 d’abril.
(El nas)

(Pàg. 110)
El que jo no entenc és quin profit es treu de treballar en un departament. No tenen gens de mitjans. En una administració provincial, a les cambres civils o a la casa de la moneda ja és una altra cosa: allà dónes un cop d’ull i veus que hi ha algú arrambat en un racó que va fent quatre gargots. Porta un jaquetot dolentíssim, té una mala ganya que et venen ganes d’escopir, però mira tu quina datxa té llogada! I no se t’acudeixi portar-li cap tasseta de porcellana daurada, que t’engegarà que això és un regal per a metges. A ell, regala-li un parell de trotadors, un cotxet lleuger o bé una pell de castor de tres-cents rubles. Amb un posat tot serè demana molt cortesament: “¿Tindríeu la bondat de deixar-me el trempaplomes?”, i després ho va arrambant tot fins que al sol·licitant li queda la camisa i encara gràcies. Val a dir, però, que tenim una feina noble, i pertot hi ha una netedat com mai no s’ha vist en cap administració provincial: les taules són de caoba i tots els caps ens tracten de vós. Sí, sí, reconec que si no fos per la noblesa del servei ja fa temps que hauria deixat el Departament.
(Diari d’un boig)

(Pàg. 118)
Que el diable se l’emporti! ¿Que potser sóc fill d’un intel·lectual pelacanyes, d’un sastre o d’un sotsoficial? Jo sóc noble. I què diantre, encara puc ascendir. Només tinc quaranta-dos anys, que és l’edat que, a l’hora de la veritat, tot just comença la carrera.
(Diari d’un boig)

(Pàg. 132)
Com hi ha món! Ja m’agradaria a mi fer-me general, no perquè em donessin la seva mà i més coses, no, sinó que m’agradaria ser general només per veure com em farien la gara-gara tot el dia i el seguit de martingales i d’argúcies cortesanes que gastarien, i per dir-los després que els menyspreo tots dos. Que el diable se m’endugui!
(Diari d’un boig)

(Pàg. 136)
Any 2000, d’abril en el dia 43.
Avui és un dia de festa grossa. A Espanya ja tenen rei. Finalment ha sortit! El rei sóc jo. Justament hi he caigut avui. La veritat és que ha sigut com si un llamp m’hagués il·luminat. No entenc com podia creure i imaginar-me que era conseller titular. ¿Com se’m va poder ficar al cap aquesta idea sense solta ni volta? Quina sort que a ningú no se li acudís de tancar-me en un manicomi!
(Diari d’un boig)

(Pàg. 139)

Ah, les dones, aquests éssers maquiavèl·lics! És ara que comprenc què és una dona. Fins ara encara ningú no havia descobert de qui estava enamorada; jo he sigut el primer d’esbrinar-ho. La dona està enamorada del diable.
(Diari d’un boig)

(Pàg. 139)
I tots aquests, els seus pares funcionariescos, tots aquests llepes que s’infiltren a la cort i que diuen que són patriotes i que si tomba i que si gira... rendes, rendes és el que volen aquests patriotes! Uns ambiciosos és el que són, uns judes que per diners es vendrien la mare, el pare i nostre Senyor! Tot plegat és per ambició, i l’ambició els ve d’una butllofa que tenen sota la campaneta, i a dins hi tenen un cuquet de la mida d’un ca d’agulla, i tot plegat és cosa d’un barber que viu al carrer Gorókhovaia. Ara no me’n recordo com es diu, però el que sí que se sap del cert és que ell i una llevadora volen escampar l’islamisme arreu del món, i diuen que és per això que a França gran part de la població ja creu en Mahoma.
(Diari d’un boig)


>> Enllaços:

>> Llegeix-lo:

dimarts, 15 de juny de 2010

Poesia i prosa - Joan Brossa

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Brossa, Joan. Poesia i prosa.
València : 3 i 4, 1995










Recull de Glòria Bordons
Col·lecció: L’estel, 16




>> Què en diu la contraportada...
La figura de Joan Brossa és, sens dubte, una de les personalitats creatives més originals de la literatura catalana dels darrers anys: una figura –no sempre ben entesa o valorada, cal dir-ho- que ha generat una obra polièdrica i madura, profundament lúdica, incitadora.
El seu experimentalisme polimòrfic respon, en l’estrat més profund, a una recerca vital que aspira a interpretar el món des de les antenes, sempre afilades, d’una percepció poètica. Perquè, per a Brossa, la poesia no és un ofici, sinó unamanera d’entendre el món.

>> Com comença...
IMATGES LLIURES O HIPNAGÒGIQUES
(1)

Caïm puja i baixa per les parets
Costums, roges esteles
Amb els millors records. Atenció a l’oracle de cintes
Assenyalo amb el floret un llibre que m’escau
Les polaines petonegen l’esperit. Petó
Les pedres, so de guerra
M’hauria hagut de comprar un saler. Quin?
Quin deix i quins mitjans de deix!
Treu la llengua el primer període
Capitells, lirisme de les ruïnes
O més pur o més llis
Ara s’estimen amb lletres

>> Moments...
(Pàg. 71)
FRONDA

(...)Sota el vespre amb turbant d’estels radiants
no vull que un déu m’arpegi mental i em venci
l’Esperit amb nostàlgies de serpent. (...)

(Pàg. 156)
ENGANYIFA

Què significa tot aquest desvari?
Enrenou, corregudes, salts, crits, empentes,
càrregues, topades, cops de peu a la canyella,
travetes i caigudes només pel propòsit limitat
de fer passar una bola esfèrica de goma
entre tres pals que aguanten una xarxa!

(Pàg. 115)
(sense títol)

El Confucianisme
El Cristianisme
El Bramanisme
El Mahometisme

És més fals
és fals
és diví
és fals

Retalleu els mots d’aquest
poema, ordeneu-los com us plagui
i tindreu unes creences.

(Pàg. 162)
SONET MIG TAPAT AMB UN LLENÇOL

BLANC blanc blanc blanc blanc blanc blanc blanc
blanc blanc
blanc blanc blanc blanc blanc blanc blanc blanc
sota
blanc blanc blanc blanc blanc blanc blanc blanc la
bóta
blanc blanc blanc blanc blanc blanc blanc el barranc

blanc blanc blanc blanc blanc blanc un esvoranc
blanc blanc blanc blanc blanc basqueja i s’enllota
blanc blanc blanc blanc la fa negrosa tota
blanc blanc blanc serres enllà sobre el fang

blanc blanc el tasta turmentat i jura
blanc o marca les gotes al desert,
frontera resplendent on no s’atura

la servitud, que és flor de lligadura
en el combat de qui ha descobert
que sotmetre’s als rocs és un encert.

(Pàg. 169)
FINAL!

- Havies d’haver fet una altra fi;
et mereixies, hipòcrita, un mur a
un altre clos. La teva dictadura,
la teva puta vida d’assassí,

quin incendi de sang! Podrit botxí,
prou t’havia d’haver estovat la dura
fosca dels pobles, donat a tortura,
penjat d’un arbre al fons d’algun camí.

Rata de la més mala delinqüència,
t’esqueia una altra mort amb violència,
la fi de tants es d’aquell juliol.

Però l’has feta de tirà espanyol,
sol i hivernat, gargall de la ciència
i amb tuf de sang i merda, Sa Excremència!

-Glòria del bunyol,
ha mort el dictador més vell d’Europa.
Una abraçada, amor, i alcem la copa!
(20 de novembre de 1975)

(Pàg. 177)
PERRUQUERS

Les vides tenen por del fred dels llibres:
enganya la peresa d’una vida
i enganyen els gemecs que fa la vida
o la muntanya encesa de tants llibres.

La nuesa s’encén i amb mots i amb llibres
cap flor no sobreviu en fulls de vida
ni passen les arrels de mort a vida
si els fruits només reviuen en els llibres.

Es tanquen les finestres a les normes,
i les fogueres riuen de llurs signes.
Ningú no pot estrènyer el dia amb normes

ni un riu pot ser captiu de mots i signes
ni cap camí pot ser tancat amb normes
ni fa tendra la cendra al clos des signes.

(Pàg. 184)
PAIS






















(Pàg. 214)
NO SË PER Què...

No hi ha avançats: hi ha retardats; gent que viu a la seva època i gent que no. No sé per què, dels primers, en diuen “avanguardistes”. De fet, ser “clàssic” significa reeixir en l’art del teu temps, que és, d’altra banda, l’única manera de sobreviure. No hi ha un classicisme etern; més aviat veiem que a cada època el model es desplaça.
(Abril 1980)

LA POESIA EN PRESENT

(...) Si repassem els llibres de poesia que s’editen, arribarem a la conclusió que on hi ha menys poesia creativa és en els llibres de poesia. Tot hi funciona amb imatges d’imatges i conceptes de conceptes. L’abella ha no va a la flor per fabricar la mel, sinó que fa mel de mel de mel... i arribaríem a dir merda.

(Pàg. 240)
DE LA SORDESA DEL LABERINT

Les coses importants s’aprenen però no s’ensenyen. Podem aprendre de tenir bona lletra, però la naturalesa última de la realitat s’escapa al llenguatge. Situo la ciència pedagògica entre les peces de vestir, com una manera de buidar les butxaques de l’esperit per caure, si badem, en una mena de positivisme esterilitzant. A la vida les coses importants són senyals que un tintorer no pot fer desaparèixer.

(Pàg. 241)
DE LA SORDESA DEL LABERINT

(...) Si, aprenem a fer bona lletra, però ¿de què servei el saber si no porta afegida la dimensió del l’ésser? De ben poc. Es cau en la pura metodologia que subministra, per una banda, obrers aburgesats i, per l’altra, intel·lectuals fràgils (neonoucentistes!) que van d’acadèmics per la vida. Gent que es mor de vella i encara no ha après de viure el Gran Joc.

>> Enllaços:
Joan Brossa, Brossa dixit, metàfores i més metàfores

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divendres, 11 de juny de 2010

Pudor - Santiago Roncagliolo

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Roncagliolo, Santiago. Pudor
Madrid: Alfaguara, 2005











Col·lecció Biblioteca Mínima, 130




>> Què en diu la contraportada...
«El primer fantasma apareció el día de la muerte de la abuela. Pero ése sólo fue el primero.»
Ésta es una novela sobre la intimidad, sobre los deseos y los miedos que no confesamos ni siquiera a quienes más queremos, sobre los secretos con que nos protegemos para que los demás no nos hagan daño.
Sus personajes son un hombre que va a morir, una mujer que recibe anónimos pornográficos, un niño que ve cadáveres, un gato que quiere sexo, esa clase de gente. Como muchas familias, todos esos personajes viven juntos y todos están solos.
A veces me parece una historia muy triste y sórdida, y a veces creo que es una comedia. Es lo que tienen en común las familias y los sentimientos, que nunca se ponen de acuerdo.
SANTIAGO RONCAGLIOLO

>> Com comença...
El primer fantasma apareció el día en que murió la abuela, en el hospital. La abuela llevaba ya dos semanas ahí y, todas las tardes, Sergio, Mariana y su mamá iban a visitarla. Solían hablar mucho de las cosas lindas que decían que harían cuando ella saliese del hospital. Pero la abuela no podía hablar con esos tubos en la nariz y en la boca. Tampoco parecía escuchar. Sergio no entendía para qué iban, era como hablar con la cama vacía.

>> Moments...
(Pàg. 16)
Los hombres se amontonaban en las esquinas del tanatorio contando chistes rojos y la mujeres lloraban a ambos lados del féretro con la pena agotada, como liberándose de las últimas lágrimas que tenían guardadas pero sin desperdiciarlas, no fueran a quedarse sin reservas para el próximo muerto.

(Pàg. 69)
Llevaba un buen tiempo sin sentirse mirada de verdad. No es lo mismo una mirada al paso que una mirada penetrante, deliberada, una mirada que no busca respuesta, que se solaza en su propio objeto mirado sin esperar nada a cambio. Un mirada gratuita.

(Pàg. 75)
Alfredo empezó a buscar en su archivo mental recuerdos de mujeres para imaginar que hacía el amor con otra. Tenía varias mujeres registradas en la cabeza. Algunas ex novias, un par de viejas amigas, varias protagonistas de películas pornográficas –algunas casi prehistóricas- y a menudo dependientas de tiendas, compañeras de trabajo o mujeres con las que se había cruzado sólo durante un segundo por la calle pero que se le habían quedado grabadas por algún atractivo. Por lo general, las cruzaba. Era capaz de hacer el amor con los pecho de una, el culo de otra y la boca de una tercera, concentrándose en cada momento en la parte del cuerpo que su imaginación elegía.
Hasta los gemidos de Lucy podían aparecer ante sus sentidos distorsionados por el deseo disidente.

(Pàg. 123)
Papapa sonrió satisfecho y dejó su maleta en el suelo. No había costado mucho cargarla. Mientras la hacía, se había sorprendido por la poca cantidad de cosas que tenía en el mundo. Un par de calzoncillos, el cepillo de dientes, la bata. Alguna vez, hacía años, había pensado que acumularía muchas pertenencias mientras avanzara hacia la vejez. Se preguntó dónde estarían todos los objetos que habían pasado por su vida.

(Pàg. 135)
No sabía con qué cara volvería a ver a Gloria ese lunes. No sabía ni siquiera cómo darle los buenos días. Lo habitual en estos casos es fingir que nada ha pasado y dejar que el tiempo se ocupe de borrarlo todo de la memoria, de las manos sudorosas y de las toallas de los baños, hasta que en realidad nada haya pasado.

>> Altres n'han dit...
Llegir en cas d'incendi, El hablador, literaturas, Arteshoy

>> Enllaços:

Santiago Roncagliolo, l'autor parla del seu llibre, Voyeurisme, Gaseovet, c
histes rojos, incomunicació a domicili, sobre la nova literatura latinoamericana
:

dimecres, 9 de juny de 2010

Wyoming - Barry Gifford

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Gifford,Barry.Wyoming
Barcelona: Emecé, 2002









Wyoming
Traducció de Luis Murillo Fort
Il·lustracions de Barry Gifford
Col·lecció Lingua Franca




>> Què en diu la contraportada...
¿Hay algún lugar que sea perfecto, un lugar a donde irías si tuvieras que pasar allí el resto de tu vida y no quisieras que te encontrara nadie? Todo el mundo necesita un Wyoming.

>> Com comença...
- Lo pasamos muy bien cuando estamos juntos, ¿eh? Me refiero a cuando sólo somos tú y yo.
- Es verdad. ¿Cuánto falta para la granja de reptiles?
- Oh, creo que menos de una hora.
- ¿Tendrán una cobra real, como esa que sale en el anuncio?
- Seguro que sí, cariño.
- Espero que no esté dormida cuando lleguemos mamá; ¿las cobras duermen?
- Claro, las serpientes tiene que dormir igual que las personas. Al menos, eso creo.

>> Moments...
(Pàg. 64)
Es difícil saber lo que pasa entre dos personas casadas, y no creo que nadie aparte de esas dos personas pueda entenderlo, incluidos los hijos.

(Pàg. 77)
- Los coches me gustan, mamá, pero los caballos son más bonitos. Me sentiría más nómada si en lugar de estar en un coche montara un caballo. ¿Tu no?
- Supongo que sí, hijo. Pero tardaríamos mucho más en llegar a cualquier parte.
- A veces me da igual lo que tardemos. Y al llegar casi siempre me desilusiono un poco.
- ¿Y eso por qué?
- No lo sé. Será porque es mejor imaginar cómo son las cosas o los sitios en vez de tenerlas o estar allí. De esa manera no te desilusionas cuando descubres que no todo es tan bueno como esperabas.

(Pàg. 94)
- (...) Mira, Roy, nunca creas que eres mejor que nadie sólo por tu aspecto o por los padres que tengas o por alguna otra razón que no te incumba directamente. ¿De acuerdo?
- De acuerdo.
- Parece sencillo, pero no lo es. Trata a la gente como quisieras que te trataran a ti, y si no tienes nada interesante que decir, no digas nada.(...)

(Pàg. 102)
(...) Es curioso que a veces la gente pueda llenar tanto tu vida y de repente desaparezca por completo. (...)

(Pàg. 124)
- (...) Ahora la gente sólo hace la guerra por dos motivos: el dinero y la religión, y normalmente es una combinación de las dos cosas. En la guerra de Secesión, el principal conflicto era la mano de obra en forma de esclavos. En la Segunda Guerra Mundial, Hitler utilizó a los judíos como chivo expiatorio de la crisis económica de Alemania, que era una consecuencia de la Primera Guerra Mundial. Tuvo que declarar la guerra para saldar las deudas de Alemania. ¿Entiendes lo que te digo, Roy?
- No del todo. Sé que a veces la gente quiere poseer las tierras donde está otra gente.
- Es por el dinero. Unas tierras pueden ser mejores que otras para ciertos cultivos, o puede que haya petróleo o gas o diamantes y oro. Por lo que respecta a la religión, cada cual debería tener la libertad de hacer lo que quiera pero sin meterse con los demás.
- ¿Y por qué no es así?
- En general lo es, Roy, pero hay personas que se exaltan demasiado. Creen que su manera de pensar es la única que vale. Cuando la gente cree tener la exclusiva de la verdad es cuando empieza a comportarse como los monos.

(Pàg. 143)
- Es peligros conducir con una niebla como esta, ¿no, mamá?
- Vamos despacio, cariño, por si hay que frenar de golpe.
- ¿Sabes cuántos puentes enlazan las islas que hay entre Key West y Miami?
- Unos cuarenta, creo, quizá más.
- ¿Todo el mundo tiene secretos?
- Sí, por supuesto.
- ¿Y tu?
- Uno o dos.
- ¿Te morirías si alguien los descubriera?
- Morirme no. Pero hay un par de cosas que preferiría que no supiera nadie.
- ¿Incluido yo?
- ¿Tú, qué?
- ¿Tienes algún secreto que no quieras contarme?
- Roy, hay ciertas cosas en las que prefiero no pensar, cosas que intento ocultar a todo el mundo, incluso a mí misma.
- No ha de ser fácil ocultarse algo uno mismo.
- Caray, hijo, no se ve nada.

>> Altres han dit...
Anika entre libros

>> Enllaços:
Barry Gifford, l'autor es sincera, però on està Wyoming?, Una puerta al rio, Homburg, Osceola, Seminoles, road book
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