dimarts, 14 d’octubre de 2014

Radio Libre Albemut - Philip K. Dick



"¿Cómo se trata a un amigo cuya vida está controlada desde allende las estrellas?"




Dick, Philip K. Radio Libre Albemut. 
Barcelona: Ultramar Editores, 1989

Radio Free Albemuth. Traducció de José Sampere
Col·lecció Grandes éxitos bolsillo. i


è Què en diu la contraportada...
Philip K. Dick, autor de clásicos tales como Ubik y El hombre en el castillo, fue único hasta en un campo donde lo insólito es moneda corriente.
Descubierta entre sus papeles después de su muerte, Radio Libre Albemut es su última, su más disparatada, paranóica, profética y, a decir de algunos, su más importante obra.

è Com comença...
En abril de 1932, un niño y sus padres esperaban en un embarcadero de Oakland, California, el transbordados de San Francisco. El niño, que andaba en los cuatro años, reparó en un mendigo ciego, un viejo enorme canoso y barbudo, que estaba de pie con una lata en la mano. El chiquillo pidió cinco centavos a su padre, se acercó al mendigo y le entregó la moneda. El mendigo, en voz extraordinariamente efusiva, le dio las gracias y le puso en la mano una hoja de papel, que el niño llevó a su padre para enterarse de lo que era.
- Habla de Dios -dijo su padre.
El niño ignoraba que el mendigo no era en realidad un mendigo, sino un entre sobrenatural que estaba de visita en la Tierra para examinar a las personas.

è Moments...
(Pàg. 15)
Nicholas había sido oficialmente separado del mundo militar; las objeciones morales, las nuevas ideas para valientes manifestaciones se esfumaron de su imaginación y, al estilo de los estudiantes que asistían a la universidad de California, se puso a vagar por las calles de Berkeley, hundidas las manos en los bolsillos traseros de sus Levi's, melancólico el semblante, incierto el ánimo, vacía la cartera e imprecisa su visión del porvenir.

(Pàg. 49) 
¿Cómo se trata a un amigo cuya vida está controlada desde allende las estrellas? ¿Qué actitud se adopta?

(Pàg. 63)
- Alguien está despertando en mí. Después de casi dos mil años. Todavía no ha despertado pero su hora se acerca. Le fue pronosticado; hace muchísimo tiempo, cuando estaba vivo como nosotros.
- ¿Es humano? - pregunté
- Oh, sí -Nicholas asintió con la cabeza-. O lo fue en otro tiempo.

(Pàg. 93)
(...) me puse a hojear el folleto de instrucciones, que estaba impreso en elegante papel satinado. Llevaba el sello presidencial y la firma impresa de F.F.F.

Querido americano:
Ha sido invitado a escribir un breve artículo sobre el tema que mejor conoce: ¡usted mismo! Le atañe exclusivamente a usted decidir qué cuestiones considera oportunas y cuáles entiende que deberían excluirse. Con todo, no sólo se le clasificará por sus inclusiones sino por lo que omita.
Tal vez ha sido una delegación de sus amigos y vecinos, los Amigos del Pueblo Americano, quienes le han sugerido llevara a cabo tal solicitud. O tal vez ha rellenado este formulario por iniciativa propia. O tal vez la policia de su barrio se lo sugirió como una forma de...

Busqué en el folleto de instrucciones la preparación de una declaración notarial sobre la lealtad de un amigo.

Querido americano:

Ha sido invitado a escribir un breve artículo sobre un tema que conoce sobremanera: ¡un amigo íntimo! Le atañe exclusivamente a usted decidir qué cuestiones considera oportunas y cuáles entiende que deberían excluirse. Con todo, cuantas más cosas incluya, tanto mayor será el beneficio que le reportará a su amigo. Naturalmente, todo lo que usted escriba acerca de él se tendrá por completamente confidencial; este artículo es solamente para uso oficial.
Tal vez ha sido una delegación de sus amigos y vecinos, los Amigos del Pueblo Americano, quienes le han sugerido....

(Pàg. 101)
- ¿(...) Me ha llamado para un asunto religioso? No podemos hacer nada con un asunto religioso; nada de lo que se refiere a Dios es antipatriótico. Dios no figura en nuestra lista. ¿No tiene nada más que ofrecer?

(Pàg. 121)
(...) ¿acaso no eran los Estados Unidos una prolongación a través del tiempo lineal de la república romana? En muchos aspectos lo era. Habíamos heredado la sibila; puesto que era inmortal, había seguido existiendo tras la desaparición de Roma; ésta había desaparecido pero seguía existiendo bajo nuevas formas, con nuevos sistemas lingüísticos y nuevas costumbres. Pero el núcleo del imperio persistía; una lengua, un sistema jurídico y monetario, buenos caminos; y la cristiandad, la última religión legal del imperio romano.

(Pàg. 158)
No tomaba parte en una lucha reciente sino en una muy antigua: se había combatido sin tregua durante dos mil años. Los nombres habían cambiado, al igual que las caras, pero los adversarios seguían siendo una constante inmutable. El Imperio de los esclavos contra aquellos que luchaban por conseguir la justicia y la verdad.., no la libertad exactamente, en el sentido moderno de la palabra, sino las ventajas inexistentes hoy en día, sepultadas bajo la mole de un Imperio que abarcaba simultáneamente los Estados Unidos y la Unión Soviética como manifestaciones idénticas. Los EEUU y la URSS, comprendí, eran las dos partes del Imperio tal y como habían sido divididas por el emperador Diocleciano con fines puramente administrativos; en el fondo era una única entidad, con un único sistema de valores. Y su sistema de valores era el concepto de supremacía del estado. En su escala, el individuo no pintaba nada, y los individuos que volvían las espaldas al estado y producían sus propios valores eran el enemigo.

(Pàg. 162) 
Durante dos mil años terrestres el reloj de la eternidad había estado inmiovilizado en el año 70 d. de JC. Ahora éste marcaba una nueva era; sus manecillas habían avanzado finalmente. El Rey había elegido su campo de batalla. Era nuestro mundo. Nuestra porción de tiempo. Era el presente.

(Pàg. 183)
No era una ayuda procedente del futuro, o del pasado, o bien unos seres extragalácticos que provenían de otro astro; era una tierra paralela, saturada de religiosidad, que acudía en nuestra ayuda. En ayuda de lo que a ellos debía parecerles un tenebroso mundo infernal en donde imperaba la ley del más fuerte. La ley del más fuerte y el poder de la Mentira.

(Pàg. 237) 
- (...) ¿No se puede enviar otro satélite? - pregunté- ¿Desde Albemut?
Sadassa dijo:
- Tarda miles años en llegar.
Aturdido, me la quedé mirando fijamente, sin más.
- ¿Y no han lanzado alguno...?
- Hay uno que viene hacia aquí. Llegará mucho después de que todos los humanos que habitan actualmente este planeta hayan muerto. El satélite Aramcheck que está ahora en nuestro cielo lleva en él desde la época del gran imperio egipcio, desde los tiempos de Moisés. ¿Te acuerdas de la zarza ardiente?
Asentí con la cabeza. Conocía la sensación de actividades de fosfenos que me quitaba la vista: la manifestación de un fuego interminable. Habíamos recibido ayuda en nuestra lucha contra la esclavitud durante mucho tiempo. Pero el satélite tenía ya los días contados.

(Pàg. 274) 
Que hayan eliminado a Nicholas no significa que los hayan eliminado a todos.
La muerte de los hombres, pensé, es algo horrible. La muerte de los hombres buenos es aún peor. La tragedia del mundo. Sobre todo cuando es inútil.

è Altres n'han dit...
Libros de Olethros, Soy leyenda.

è Enllaços:
Philip K. Dick, claus per interpretar-lo, entre d'altres novel·les, Algú ha vist a Sivainvi?, ...o no?, Fomalhaut / Almemut.

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