dimecres, 11 de setembre de 2013

Push - Sapphire






"Tengo ganas de decir que soy alguien."


Sapphire. Push
Barcelona: Anagrama, 1998


Push. Traducció de Jesús Zulaika.
Col·lecció Panorama de narrativas, 404  i


è Què en diu la contraportada...
Precious Jones tiene dieciséis años, es negra y casi analfabeta, y espera su segundo hijo. El primero lo tuvo a los doce años, y el padre de ambos es su propio padre. Vive en Harlem, en la ruinosa Lenox Avenue, el reino de los invisibles, de los sin voz, con su madre, una reclusa obesa y cruel que mira la televisión sin cesar, devora la comida que la jovencita le prepara y la somete a los más denigrantes abusos. Forzada a abandonar la escuela a causa de su embarazo -y aquél era el último y precario vínculo que la ligaba al mundo-, Precious acaba en un instituto para casos desesperados. Pero allí, en el último escalón de aquellos que ya han bajado todas las escaleras, está la señorita Rain, una maestra joven, combativa y radical, y Precious tendrá la posibilidad de recuperar su voz y dignidad.

è Com comença...
Me hicieron repetir a los doce porque tuve un crío de mi padre. Eso fue en 1983. No iba al cole desde hacía un año. Y éste va a ser mi segundo hijo. Mi niña tiene síndrome de Down. Es subnormal. Y también repetí en preescolar, a los siete años, porque no sabía leer (y me meaba encima). Ahora tendría que estar en segundo y prepararme para tercero para luego terminar secundaria. Pero no señor. Estoy en octavo de básica.
Me han dicho que no vaya al cole porque estoy preñada, y eso no creo que sea justo. ¡No he hecho nada!

è Moments...
(Pàg. 13)
Alguna gente te cuenta una historia que no quiere decir nada o no es verdad. Pero yo voy a intentar decir algo y contar la verdad, si no ¿para qué coño lo cuento? ¿No hay suficientes mentiras y mierdas en el mundo?

(Pàg. 21) 
La última vez que me quisieron pesarme en el cole dije que no. ¿Para qué? Sé que soy gorda.  ¿Y qué? A otra cosa, mariposa.

(Pàg. 41)
Cinco blancos sentados en el sofá, y uno se levanta y saca una foto, ¿entiendes? Y cuando sale la foto (es una instamatic de ésas), sólo se ve a uno sentado en el sofá. Los otros no están. Son vampiros. Comen, beben, llevan ropa, hablan, follan y todo lo demás, pero al final de cuentas no existen.
Soy una tía grande, y hablo y como y me río y cocino y veo la tele y hago lo que me dice mi madre. Pero cuando sale la foto veo que no existo. Nada me quiere para nada. Nadie me necesita. Sé quién soy. Sé quién dicen que soy..., un vampiro que chupa la sangre de la sociedad. Grasa fea y negra que hay que hacer desaparecer, castigar, matar, cambiar, buscarle trabajo...
Tengo ganas de decir que soy alguien.

(Pàg. 45) 
Tengo que decir que a veces odio a mi madre. No me quiere. Así que no veo cómo va a poder querer a Pequeña Mongo (es mi hija). Mongo suena a español, ¿no? Sí, por eso la llamé así, pero en realidad le puse el nombre por mongólica, que eso es lo que es. A veces yo también me siento mongólica. A veces me siento tan estúpida. Tan fea, tan que no valgo nada...

(Pàg. 95) 
No entiendo lo que quiere decir "realismo", pero sé perfectamente lo que es la REALIDAD, y si se me permite decirlo es una putada.

(Pàg. 108)  
Rita Romero me abraza como si fuera su hija, y yo lloro y la señora Rain me da frotes en la espalda y me dice que lo suelte, suéltalo, Precious, suéltalo todo. Lloro por todos los días de mi vida. Lloro por mamá, ¿qué clase de vida ha tenido que tener ella para hacerme todo lo que me ha hecho? Y lloro por mi hijo, la canción de mi vida. Con su pequeña pilila oscura, su culito, sus muslitos gorditos, sus ojos redondos, la voz de amor que me dice: Mamá, mamá.
Luego dejo de llorar. Rita coge el bolso y saca una revista que se llama Cuerpo positivo, y dice que tengo que unirme a la comunidad del sida. ¡Santo cielo! ¿Es que hay una comunidad de esa gente? De gente como yo, quiero decir.

(Pàg 125)
La señora Rain dice que soy bella así, como soy. ¿Sí? ¿En qué parte? ¿Cómo? ¿Para quién? Si no hubiera tenido niños mi vida habría sido diferente. La psicóloga me preguntó una vez si el problema era tener niños o era que los había tenido porque había sido violada. Las dos cosas, porque aunque no me hubieran violado ¿a quién le apetece tener un bebé a los doce años?

(Pàg. 126)
¿Qué es una vida normal? Una vida en la que no te tengas que avergonzar de tu madre. Y en la que tus amigos vienen a casa después del cole a ver la tele y hacer los deberes. Y tu madre tiene una pinta normal y no te pega en la cabeza con una sartén de hierro. En mi sueño me gustaría tener otra oportunidad, la segunda. Porque la primera se la han llevado mi madre y mi padre.

(Pàg. 134)
Nunca me han hecho ninguna prueba de nada. Lo que me gustaría es tener gafas, así no se me cansarían tanto los ojos por la noche cuando leo. Pero no te puedes andar con esos detalles cuando lo importante es sobrevivir.

(Pàg. final)
(...) JUEGA TUS CARTAS
dice la gobernanta.
AGÁRRATE A LOS SUEÑOS
dice Langston.
NO SIGAS DE RODILLAS
dice Farrakhan.
CAMBIA
dice
Alice Walker.
La lluvia cae
las ruedas giran
NO HACE FALTA RIMAR SIEMPRE
dice la señora Rain
sigue caminando
entra en el poema
su CORAZÓN
palpita
como
un reloj
un virus
tic
tac.

è Altres n'han dit...
Racó per llegir, Els llibres del Senyor Dolent, El mar de letrasLibroholicas, Un libro al díaPor los caminos de la tierra oral, Huracanes en papel, El mundo de los Así, Demet Divaroren's Blog,

è Enllaços:
Sapphire (Ramona Lofton), el naixement de la trama, la creació del personatgela invisibilitat i el rol de narradora, una novel·la d'aprenentatge, entre la literatura experimental i la visió crua de la societat, l'escenari d'orígen, l'escenari de la superacióversió cinematrogràfica, Farrakhan

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