dilluns, 15 de novembre de 2010

En el café de la juventud perdida - Patrick Modiano


Modiano, Patrick. En el café de la juventud perdida.
Barcelona: Anagrama, 2008







Dans le café de la jeunesse perdue 

Traducció de Maria Teresa Gallego Urrutia 
Col·lecció Panorama de Narrativas, 705 


>> Què en diu la contraportada... 
París, años 60. En el café Condé se reúnen poetas malditos, futuros situacionistas y estudiantes. Y aunque la nostalgia de aquellos años perdidos parecería ser el tema central de la novela, Modiano le da un giro soprendente. Porque En el café de la juventud perdida es también una novela de misterio: todos los personajes y las historias confluyen en la enigmática Louki. Cuatro hombres nos cuentan sus encuentros y desencuentros con la hija de una trabajadora del Moulin-Rouge. Para casi todos ellos la chica encarna el inalcanzable objeto del deseo.

Louki, como todos sus compañeros de vaga bundeo por un París espectral, es un personaje sin raíces, que se inventa identidades y lucha por construir un pre sente perpetuo. Modiano recrea alrededor de la fasci nante y conmovedora figura de Louki el París de su juventud, al mismo tiempo que construye una hermosísima novela sobre el poder de la memoria y la búsqueda de la identidad, dos grandes ejes en la obra del escritor francés.

>> Com comença... 
De las dos entradas del café, siempre prefería la más estrecha, la que llamaban la puerta de la sombra. Escogía la misma mesa, al fondo del local, que era pequeño. Al principio, no hablaba con nadie; luego ya conocía a los parroquianos de Le Condé, la mayoría de los cuales tenía unestra edad, entre los diecinueve y los veinticinco años, diría yo. En ocasiones se sentaba en las mesas de ellos, pero, las más de las veces, seguía siendo adicta a su sitio, al fondo del todo.

>> Moments... 
(Pàg. 15)
Siempre he creído que hay lugares que son imanes y te atraen si pasas por las inmediaciones. Y eso de forma imperceptible, sin que te lo malicies siquiera. Basta con una calles en cuesta, con una acera al sol, o con una acera a la sombra. O con un chaparrón. Y te llevan a ese lugar, al punto preciso en el que debías encallar.

(Pàg. 16) 
En ese fluir ininterrumpido de mujeres, de hombres, de niños y de perros, que pasan y acaban por desvanecerse calle adelante, nos gustaría quedarnos de vez en cuando con una cara.

(Pàg. 29) 
Me callé. Vivimos a merced de ciertos silencios. Sabemos mucho unos de otros. Así que hacemos por no encontrarnos. Lo mejor, por supuesto, es perderse de vista definitivamente.

(Pàg. 30) 
Con el paso de los años, muchas personas y muchas cosas acaban por parecernos tan cómicas e irrosorias que las miramos con ojos de niño.

(Pàg. 43) 
En esa vida que, a veces, nos parece como un gran solar sin postes indicadores, en medio de todas las líneas de fuga y de los horizontes perdidos, nos gustaría dar con puntos de referencia, hacer algo así como un catastro para no tener ya esa impresión de navegar a la aventura. Y entonces creamos vínculos, intentamos que sean más estables los encuentros azarosos.

(Pàg. 82) 
Sí, aquella librería ni fue sólo un refugio, sino, además, una etapa de mi vida. Muchas veces me quedaba hasta la hora de cerrar. Había un asiento junto a las estanterías o, más bien, una escalerilla de cieta altura. Me sentaba en ella para hojear los libros y los álbumes ilustrados. Me preguntaba si el dueño era consciente de mi presencia. Al cabo de unos días, sin dejar la lectura me decía una frase, siempre la misma: “¿Qué? ¿Encuentra algo que la haga feliz?”.

(Pàg. 103) 
¿Somos realmente responsables de las comparsas que no hemos escogido y con los que se cruza nuestro camino cuando empezamos a vivir?

(Pàg. 119) 
- (...) Cuando de verdad queremos a una persona, hay que aceptar la parte de misterio que hay en ella... Porque por eso es por lo que la queremos, ¿verdad, Roland?.

(Pàg. 123) 
Y, luego, las personas desaparecen un buen día y te das cuenta de que no sabías nada de ellas, ni siquiera su auténtica identidad.

(Pàg. 126) 
Al final Louki y yo no sabíamos ya desamiado bien qué hacíamos entre todos aquellos desconocidos. Tantas personas con las que nos cruzamos cuando estábamos empezando a vivir, que no lo sabrán nunca y a las que nunca reconoceremos.

>> Altres n'han dit...
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2 comentaris:

  1. M'agrada aquest sistema, és una bona manera de fer un primer tast del llibre. D'en Modiano vaig llegir Carrer de les botigues fosques, i, francament, no em va enganxar. Ni la part de recerca d'identitat em va convèncer, ni tampoc la de novel·la negra. Potser em vaig perdre alguna cosa, ja passa.

    T'he posat a la meva llista d'enllaços, esperò que et sembli bé.

    Bona lectura.

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  2. Gràcies i benvingut senyorasul.
    Espero poder-t'hi veure més vegades per aquí.

    En quant a Modiano, jo vaig començar com tu amb el "Carrer" i la veritat, em va agradar de manera que anat seguint amb més "Modianos"...

    El retrat que fa de l'ambient, de la realitat individual de cada personatge i de la seva psicologia, de la seva ànima...fins i tot, el retrat tant "propi" que fa de la ciutat,... ho trobo de literatura amb majúscules.
    Anima't i llença-t'hi.

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