dijous, 6 de novembre de 2008

Ejercicios de estilo - Raymond Queneau


Queneau, Raymond.Ejercicios de estilo
Madrid: Cátedra, 1989


Exercices de style
Traducció: Antonio Fernández Ferrer


>> Què en diu la contraportada...
Ejercicios de estilo es todo un manifiesto en contra de la separación tradicional entre teoría literaria y práctica de escritura. A partir de la construcción de 99 variantes sobre la anécdota escandalosamente trivial que sirve de punto de partida, surge esta obra sorprendente que aúna ironía, ingenio u sabiduría retórica.
Raymond Queneau (1903-1976) forma parte de los autores franceses contemporáneos más imaginativos y versátiles. Creador de una extensa producción y fundador, junto a otras iniciativas, del grupo OULIPO ("Taller de literatura potencial"), no es fácil encontrar en nuestro ámbito cultural escritores de talante tan sugestivo.
La versión de Antonio Fernández Ferrer - autor, también, del estudio introductorio- supone un esforzado centésimo "ejercicio de estilo".

>> Com comença...
Notaciones.
En el S, a una hora de tráfico. Un tipo de unos veintiséis años, sombrero de fieltro con cordón en lugar de cinta, cuello muy largo como si se lo hubiesen estirado. La gente baja. El tipo en cuestión se enfada con un vecino. Le reprocha que lo empuje cada vez que pasa alguien. Tono llorón que se las da de duro. Al ver un sitio libre, se precipita sobre el.
Dos horas más tarde, lo encuentro en la plaza de Roma, delante de la estación de Saint-Lazare. Está con un compañero que le dice: "Deberías hacerte poner un botón más en el abrigo." Le indica dónde (en el escote) y por qué.

>> Moments...
(Pàg. 30)
Sorpresas.
¡Lo apretados qué íbamos en aquella plataforma de autobús! ¡Y lo tonta y ridícula que tenía la pinta aquel chico!¿Y qué se le ocurre hacer? ¡Hete aquí que le da por querer reñir con un hombre -¡pretendía el tal galancete!- lo empujaba! ¡Y luego no encuentra nada mejor que hacer que ir rápido a ocupar un sitio libre!¡En vez de cedérselo a una señora!
Dos horas después, ¿Adivinan a quién me encuentro delante de la estación de Saint-Lazare? ¡El mismo pisaverde! ¡Mientras recibía consejos sobre indumentaria! ¡De un compañero!
¡Como para no creérselo!.

(Pàg. 65)
Palabras compuestas
Yo me platautobusformaba comultitudinariamente en un espaciotiempo luteciomeridiano vecinando con un longuícolo mocoso fieltrosombrereado y cordonotrenzón. El cual altavoceó a un tipofulano: "Usted me empujaparece". Tras eyacular estó, se sitiolibró vorazmente. En una espaciotemporalidad posterior, volví a verlo mientras se sanlazaroestacionaba con un X que le decía: "Deberías botonsuplementarte el abrigo". Y le porquexplicaba el asunto.

(Pàg. 79)
Ignorancia
Yo, no sé qué quieren de mí. Pues sí, he cogido el S hacia mediodía. ¿Qué si había gente? A esa hora, por supuesto. ¿Un joven con sombrero de fieltro? Es muy posible. Aunque yo no miro descaradamente a la gente. Me importa un pito ¿Una especie de galón trenzado? ¿Alrededor del sombrero? Comprendo, una curiosidad como otra cualquiera, pero, desde luego, no me fijo en eso. Un galón trenzado...¿Y se habría peleado con otro señor? Cosas que pasan.
Y, además, ¿tendía que haberlo vuelto a ver otra vez una o dos horas más tarda? ¿Por qué no? Hay cosas aún más raras en la vida. Precisamente, recuerdo que mi padre me contaba a menudo que...

(Pàg. 111)
Soneto
Subido al autobús, por la mañana,
Entre golpe, cabreo y apretón,
Me encuentro con tu cuello y tu cordón,
Lechuguino chuleta y tarambana.

De improviso y de forma un tanto vana,
Gritando que te ha dado pisotón,
Provocas a un fornido mocetón
Que por poco te zurra la badana.

Y vuelvo a verte al cabo de dos horas
Discutiendo con otro pisaverde
Acerca del gabán que tanto adoras.

Él critica con saña que remuerde;
Tú te enojas, fastidias y acaloras
Y, por toda respuesta, exclamas: "¡Merde!"

(Pàg. 117)
Telegráfico
Bus abarrotado STOP Joven cuello largo sombrero cordo apostrofa viajero desconocido sin pretexto valido STOP problema dedos pies estrujados contacto presumiblemente adrede STOP joven abandona discusión por sitio libre STOP catorze horas plaza roma joven escucha consekos indumentarios compañero STOP desplazar boton STOP firmado arcturus

(Pàg. 128)
Versos libres
El autobús
lleno
el corazón
vacío
el cuello
largo
el cordón
trenzado
los pies
planos
planos y aplanados
el sitio
vacío

y el inesperado encuentro junto a la estación de mil luces apagadas
del corazón, del cuello, del cordón, de los piés.
del sitio vacío
y de un botón.

(Pàg. 139)
Pasota
O sea, qué palo, colega, el cacharro no venía ni de coña. Y yo que llegaba tarde al curre. Y luego, qué alucine, qué pasote, iba lleno cantidad. Y me veo, o sea, un chorbo cantidad de pirao, con un sombrero cutre, mangui perdido. Y de pronto le dice a un pringao que lo estaba pisoteando, el muy plasta, que le había dejado el pié chungo. De pena, colega. Jo, qué demasiado, qué fuerte. ¡No veas! Y en pleno mosqueo, al tío le da corte, pasa total y se larga a sentarse a toda hostia.
Y, o sea, dos horas más tarda, vaya tela, colega, me lo veo enrollao con un tronco que le comía el coco diciéndole que estaría guay con otro botón en la chupa. De buten. ¿Vale o no vale, tío?

>> Enllaços
Raymond Queneau, recursos retòrics, retòrica, Joan Brossa, Wittgenstein, llenguatge lúdic, exercicis d’estil en català, llatí macarrònic, surrealisme

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