dimecres, 14 de gener de 2009

El Aleph - Jorge Luis Borges



Borges, Jorge Luis. El Aleph.
Madrid: Alianza Editorial, 1997










Traducció: Joan Ayala
Col·lecció: El libro de bolsillo. Biblioteca de autor.





>> Què en diu la contraportada...
Este volumen reúne dieciocho relatos de Jorge Luis Borges, entre ellos quizá los más elogiados y repetidamente citados. Tanto "El inmortal" como "Los teólogos", "Deutsches Requiem" y "La espera" muestran las posibilidades expresivas de la "estética de la inteligencia" borgiana, inimitable fusión de mentalidad matemática, profundidad metafísica y captación poética del mundo.

>> Com comença...
En Londres, a principios del mes de junio de 1929, el anticuario Joseph Cartaphilus, de Esmirna, ofreció a la princesa de Lucinge los seis volúmenes en cuarto menor (1715-1720) de la Ilíada de Pope. La princesa los adquirió; al recibirlos, cambió unas palabras con él. Era, nos dice, un hombre consumido y terroso, de ojos grises y barba gris, de rasgos singularmente vagos. Se manejaba con fluidez e ignorancia en diversas lenguas; en muy pocos minutos pasó del francés al inglés y del inglés a un conjunción enigmática de español de Salónica y de portugués de Macao. En octubre, la princesa oyó por un pasajero del Zeus que Cartaphilus había muerto en el mar, al regresar a Esmirna, y que lo habían enterrado en la isla de Ios. En el último tomo de la Ilíada halló este manuscrito.
El original está redactado en inglés y abunda en latinismos. La versión que ofrecemos es literal.
(El inmortal)

>> Moments...
(Pàg. 23)
Ser inmortal es baladí; menos el hombre, todas las criaturas lo son, pues ignoran la muerte; lo divino, lo terrible, lo incomprensible, es saberse inmortal. (El inmortal)

(Pàg. 25)
La muerte (o su alusión) hace preciosos y patéticos a los hombres. Éstos conmueven por su condición de fantasmas; cada acto que ejecutan puede ser último; no hay rostro que no esté por desdibujarse como el rostro de un sueño. Todo, entre los mortales, tiene el valor de lo irrecuperable y de lo azaroso. (El inmortal)

(Pàg. 65)
Cualquier destino, por largo y complicado que sea, consta en realidad de un solo momento: el momento en que el hombre sabe para siempre quién es. (Biografia de Tadeo Isidoro Cruz 1829- 1874)

(Pàg. 97)
En el primer volumen de Parerga und Paralipomena releí que todos los hechos que pueden ocurrirle a un hombre, desde el instante de su nacimiento hasta el de su muerte, han sido prefijados por él. Así, toda negligencia es deliberada, todo casual encuentro una cita, toda humillación una penitencia, todo fracaso una misteriosa victoria, toda muerte un suicidio. No hay consuelo más hábil que el pensamiento de que hemos elegido nuestras desdichas; esa teleología individual nos revela un orden secreto y prodigiosamente nos confunde con la divinidad. (Deutsches Requiem)

(Pàg. 102)
El mundo se moría de judaísmo y de esa enfermedad del judaísmo, que es la fe de Jesús; nosotros le enseñamos la violencia y la fe de la espada. (Deutsches Requiem)

(Pàg. 103)
Se cierne ahora sobre el mundo una época implacable. Nosotros la forjamos, nosotros que ya somos su víctima. ¿Qué importa que Inglaterra sea el martillo y nosotros el yunque? Lo importante es que rija la violencia, no las serviles timideces cristianas. Si la victoria y la injusticia y la felicidad no son para Alemania, que sean para otras naciones. Que el cielo exista, aunque nuestro lugar sea el infierno.
(Deutsches Requiem)

(Pàg. 123)
Insomne, poseído, casi feliz, pensé que nada hay menos material que el dinero, ya que cualquier moneda (una moneda de veinte centavos, digamos) es, en rigor, un repertorio de futuros posibles. El dinero es abstracto, repetí, el dinero es tiempo futuro. Puede ser una tarde en las afueras , puede ser ajedrez, puede ser café, puede ser las palabras de Epicteto, que enseñan el desprecio del oro; es un Proteo más versátil que el de la isla de Pharos. Es tiempo imprevisible, tiempo de Bergson, no duro tiempo del Islam o del Pórtico. Los deterministas niegan que haya en el mundo un solo hecho posible; id est un hecho que pudo acontecer; una moneda simboliza nuestro libre albedrío. (El Zahir)

>> Altres han dit...
La Biblioteca del Kraken, Sólodelibros

>> Enllaços
Jorde Luis Borges, realisme màgic, laberints, el Destí, metàfores, estudi en profunditat, l'Atzar, cosmogonia, Aleph, erudició

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